Opinión | Dulce jueves
Prioridad Vox

Santiago Abascal
El partido de Santiago Abascal ha centrado desde hace tiempo su discurso en la inmigración, alertando sobre una supuesta invasión migratoria, en línea con otros referentes europeos como el lepenismo en Francia o Viktor Orbán. Actualmente, este tema se ha vuelto central en su estrategia al vincularlo con problemas como el encarecimiento de la vivienda o la presión sobre los servicios públicos. Con el concepto de prioridad nacional, que defiende dar preferencia a los españoles en el acceso a ayudas públicas y vivienda, ha convertido un eslogan político en programa de gobierno. Sin embargo, como muestran tanto su formulación concreta como el debate jurídico que ha suscitado, esa idea es pura demagogia.
El PP comete un error estratégico al aceptar ese marco conceptual, porque legitima la propuesta de Vox aunque luego intente modularla o vaciarla de contenido. Al aceptar la ‘prioridad nacional’ como peaje para construir mayorías, introduce en su discurso un concepto ajeno a su tradición política y asume el marco mental de la ultraderecha por el que se desplaza el debate desde la igualdad de derechos hacia la competencia identitaria. Y, como muestran los propios acuerdos, esa ambigüedad no fortalece al PP, sino que lo sitúa en una posición reactiva, obligado a explicar constantemente qué quiso decir y qué no hará. De esta forma, a su socio se le permite capitalizar la claridad del mensaje, mientras que a su adversario, la izquierda, se le pone en bandeja la posición de garantes de la igualdad ante la ley, de los derechos sociales y de una concepción inclusiva de la ciudadanía, reforzando así su propia narrativa y cohesionando a su electorado.
Un partido que aspira a gobernar no puede permitirse aparecer como rehén de los marcos ajenos ni como intérprete vacilante de sus propios principios. Cuando el PP acepta discutir en los términos de la ‘prioridad nacional’, deja de ofrecer una alternativa reconocible y se diluye en una ambigüedad que desconcierta a su electorado: ya no se sabe si defiende la igualdad ante la ley como principio básico o si está dispuesto a reinterpretarla en función de las circunstancias. Con esa pérdida de nitidez se esfuma también la credibilidad porque lo que se aprecia es cinismo y torpeza estratégica.
Lo más honesto sería decirlo sin rodeos: que la única ‘prioridad nacional’ es desalojar a Sánchez de la Moncloa. Pero incluso ese objetivo legítimo exige algo más que táctica: exige un proyecto alternativo basado en principios que no cambien según el socio o la coyuntura. Porque, si no, ocurre justo lo contrario de lo que se pretende. En lugar de debilitar a se le da aire: se refuerza su relato como dique frente a la ultraderecha. Como señalaba José F. Peláez en su artículo del domingo pasado, en el intento de sumar para llegar al poder, el PP corre el riesgo de perderse a sí mismo. Y un partido que se desdibuja difícilmente puede ofrecer una alternativa creíble de gobierno. La táctica de Feijoo roza así el absurdo: pedir el voto para aplicar unos acuerdos que muchos de sus votantes no comparten y que confían en que una mayoría suficiente permita no tener que aplicarlos; es decir, votar al PP no para que haga lo que pacta, sino para que no tenga que hacerlo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Última hora: Muere el alcalde de Murcia, José Ballesta, la capilla ardiente se instalará este lunes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento
- El Alba Mediterranean Resort coge ritmo: así será la nueva urbanización de lujo con más de un millar de viviendas a 12 kilómetros del Mar Menor
- Muere José Ballesta, el alcalde de Murcia que persiguió la excelencia
- Rebeca Pérez, la primera vicealcaldesa de Murcia, asume el mando hasta que se elija un nuevo alcalde
- Las imágenes de la despedida a José Ballesta en la capilla ardiente instalada en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Murcia
- Cortan los dedos con una espada a un hombre en un narcopiso en Molina de Segura donde irrumpieron seis individuos pistola en mano
- La Fuensanta interrumpe su peregrinación para presidir el funeral de Ballesta en la Catedral de Murcia
- Ya está en vigor en la Región de Murcia: los trabajadores tienen derecho a 6 horas pagadas cada semana para buscar un nuevo empleo
