Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | La Perdición

No me llames inteligente

Cuando la gente hoy día no tiene nada positivo que decir de uno, dice por piedad -y con ganas de largarse- que eres «muy inteligente».

El que te llamen inteligente es el nuevo «eres muy buena persona» que se decía de toda la vida. En mi época había que cabrearse con razón cuando te definían como buena persona, porque evidentemente no te habían podido llamar nada mejor, nada presentable.

Se te consideraba buena persona si no te podían definir con algo un poco prestigioso en sociedad, como listo, talentoso, sexy o pastoso. Eras «buena persona» cuando no podías ser otra cosa, como cuando eres español.

De tan bueno, tonto. De tan inteligente, tonto por duplicado. La gente que elogia, queriendo despacharte rápido, con lo de la inteligencia es porque desprecia la inteligencia. Podría ser peor, claro: cuando tras mucho rebuscar para quedar bien contigo te llaman, tras un silencio incómodo, «culto»...

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents