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Opinión | La Feliz Gobernación

Enganchados a la geopolítica

Trump y Netanyahu.

Trump y Netanyahu. / Daniel Torok / Daniel Torok/White House/dpa

En una cena fría tras la celebración el pasado sábado en la Filmoteca Regional del centenario del nacimiento de Paco Rabal con la creación por la Consejería de Cultura (magnífica iniciativa de Carmen Conesa) del premio con el nombre del inmortal aguileño, destinado este año a la gran Eva Llorach, Victoria Abril, invitada de honor al evento, nos confesaba: «Estoy enganchada a la geopolítica». Esto, tras asegurar que desdeña el seguimiento de la actualidad porque se siente ajena a las cuitas de la política actual y prefiere protegerse de los vanos discursos que la florean. ¡Y eso que vive en Francia, porque de hacerlo en España estaría, más que pasmada, horrorizada!

Abril, actriz fetiche de Vicente Aranda y ‘chica Almodóvar’ por libre, se manifiesta ajena a las imposiciones de la corrección política que envenena nuestro tiempo. Su manera de ser, intacta a cuando estaba en la cresta de la ola del cine español, tan desenvuelta y espontánea, la convierte en una bomba viviente, con frases estallantes que liberan las convenciones de los diversos tipos de puritanismo político tan en boga.

Sin embargo, a pesar de su desdén por la banalidad de la polarización de los actuales debates, «estoy enganchada a la geopolítica», asegura. En ese sentido, se muestra muy en línea. Y es que el lema «piensa en global, actúa en local» ha perdido su vigencia, como tantas otras cosas del viejo orden. De pronto, todo es política internacional. Los asuntos políticos de ámbito municipal o regional han sido contaminados por la dinámica nacional (sanchismo o antisanchismo), y de ahí a la geopolítica: desde el rapto de Maduro no hay asunto que interese más que las derivas histéricas de Trump, de tal manera que, por ejemplo, el problema de la vivienda ha pasado a segundo plano, ya que el primero ya es el de la energía.

Por fin los asuntos derivados de la política internacional anulan la impresión de incompetencia del Gobierno en la política nacional, así como la atracción de ésta oculta las contradicciones de las políticas autonómicas. Gracias, Trump. A partir de ahora enfrentaremos los problemas creados por la política internacional obviando los irresueltos por la nacional. Por eso estamos tan enganchados a la geopolítica.

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