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Opinión | NOTICIAS DEL ANTROPOCENO

La triangulación y el hombre loco

En la cabeza de Donald Trump, autor de un libro llamado The Art of the Deal (El arte de negociar) figuran de forma preferencial dos estrategias: la del hombre loco y la de la triangulación. La segunda es característica del promotor inmobiliario (lo que ha sido Trump toda su vida) que busca rebajar el precio de un terreno simulando una oferta a la baja o con peores condiciones para que su propuesta real quede en el punto medio de lo que el propietario quiere y lo que él puede pagar. Lo sé porque conozco al ‘tercero’ que utilizó Mariano Roca, un promotor cartagenero ya fallecido, para obtener el precio que quería en una operación de adquisición de un solar. En ese caso funcionó. Lo que no sabemos, hasta que sepamos los detalles, es cual va a ser el resultado de esa estrategia en el caso de Groenlandia.

El ‘tercero’ en este caso es Mark Rutte, el Secretario General de la OTAN y célebre autor, como presidente neerlandés, de la frase que denigraba a los Estados del sur de Europa calificándolos de vagos y dispendiosos. Parece ser que lo que Trump va a conseguir para Estados Unidos era lo que ya tenía previamente: acceso al incremento de presencia militar via OTAN y permisos para explotación minera de las empresas norteamericanas. Pero la originalidad de Trump consiste en mezclar a partes iguales la primera estrategia (la del imprevisible hombre loco) con la triangulación. Y, sobre todo, aplicar las dos estrategias simultáneamente para negociar con los tradicionales aliados de Estados Unidos.

Los tecnobrothers de Silicon Valley han hecho famosa otra estrategia que Trump ha incorporado a su repertorio: ir rápido y romper cosas. Trump se cree muy listo porque al final consigue sus objetivos, que la mayor parte de las veces son correctos, como la ampliación del presupuesto para defensa de los países miembros de la OTAN. Pero las formas traicionan el aspirante a emperador autoritario.

Entre tanta estrategia negociadora y rupturista, lo que ha conseguido de momento es ganarse una legión de enemigos e introducir una profunda incertidumbre que está afectando a la imagen de marca de Estados Unidos en el mundo.

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