Opinión | El que avisa no es traidor
La clave de bóveda iraní

Un manifestante se enciende un cigarro con una foto de Alí Jamenei, el miércoles en Berlín. / Associated Press
Las protestas desatadas en Irán contra la oligarquía teocrática, que tiene también buen apoyo popular, parecen propiciar un cambio si no de régimen sí al menos de formas, lo que sería una dulcificación del régimen autoritario al estilo de lo recién ocurrido en Venezuela. En todo caso, una operación similar a la que secuestró a Nicolás Maduro aplicada esta vez al líder supremo Alí Jamenei no parece posible.
Estados Unidos, presidido por Jimmy Carter, intentó algo similar en abril de 1980 en una de las primeras y estrepitosamente fracasadas operaciones de la Delta Force. Con el consabido uso de ese cuerpo de élite a bordo de helicópteros salidos de portaviones en el Arábigo, se trató entonces de rescatar a los 52 rehenes norteamericanos que permanecían secuestrados desde el 4 de noviembre de 1979 por los autodenominados «Estudiantes en la línea del Imán» (Joeminí) en el recinto de la embajada de Washington en el mismísimo centro de Teherán.
Aquello se saldó con un desastre militar en el que varios de los helicópteros, sorprendida la Delta Force por una tormenta de arena en el punto de encuentro previo al asalto situado en el desierto central iraní, chocaron entre sí resultando al menos ocho soldados muertos. El régimen organizó toda una ceremonia de mofa y befa dirigida por el inefable hojatoleslam Jaljalí para enseñar los cadáveres y algunos restos de helicópteros a los periodistas nacionales y extranjeros, que entonces eran varias decenas en la capital iraní.
El ridículo del Imperio Occidental fue espantoso y emponzoñó aún más los intentos de mediación emprendidos por organismos internacionales (ONU, Internacional Socialista, OLP, etc.) para encontrar una salida digna para todos al secuestro. No parece que el actual presidente Trump esté tan loco como para lanzarse a una intentona del estilo. Irán no es Irak, ni Afganistán, ni Granada, ni Panamá, ni siquiera Venezuela.
Con aquella supuesta contra-operación frente a los soldados del Gran Satán —en realidad derrotados por una tormenta de arena y fallos logísticos previos— el cuerpo paramilitar de Guardianes de la Revolución (Pasdaran) empezó a adquirir una clara preponderancia entre las varias milicias mejor o peor armadas que habían surgido en la revuelta popularísima que acabó con la monarquía del Sha Mohamed Reza Pahlevi.
Desde entonces los Pasdaran se han constituido como la columna vertebral del régimen islámico, guardia de corps del líder supremo Jameneí y sus ayatollahs más próximos, organizadores de milicias más o menos regulares en Líbano, Siria, Irak... Una verdadera fuerza militar que dispone de mejor financiación y mejor armamento que las Fuerzas Armadas iraníes, con más preponderancia militar e influencia política que el ejército regular. Los sucesivos atentados y ejecuciones extrajudiciales contra ellos ejecutadas por Israel dan prueba de ello.
Hay algún paralelismo con 1979/80. Las protestas, revueltas y manifestaciones masivas contra la monarquía del pavo real pusieron en un brete al Sha y sus clases ologárquicas occidentalizadas entonces. Pero el trono no volcó hasta que la Guardia Imperial, que tenía un papel similar a los Pasdaran ahora, no claudicó, abrumada por las numerosísimas multitudes islámicas que se pronunciaban contra Reza Pahlevi en todo el país. Todo ayudado por la vuelta desde París del ayatollah Jomeiní. En 2026, la clave de bóveda del régimen son los Pasdarán, más incluso que los religiosos chíies. Sin contar con ellos, no hay cambio posible en Irán.
Suscríbete para seguir leyendo
- Arde el Parque Natural de la Sierra de la Muela y Cabo Tiñoso en Cartagena y obliga a desalojar a más de medio centenar de personas
- El viento seguirá sin dar tregua: activan la alerta amarilla para el domingo y el lunes en la Región de Murcia
- Murcia estrena la primera ordenanza del país que regula las actuaciones en la red histórica de riego
- El ángel de la guarda de Salma: 'Llegó a mi casa toda llena de sangre, no hay un centímetro de su cuerpo en el que no tenga un golpe
- La paradoja de la línea con Chinchilla: más de 700.000 euros para renovar el drenaje en un tramo de 630 metros pese a seguir cerrada
- En directo: Alcorcón-Real Murcia
- Adiós al viento, la Aemet confirma el regreso del calor sofocante: Murcia rozará este lunes los 30 grados
- En directo: FC Cartagena-Marbella
