Opinión | Mamá está que se sale
¡Sonríe!
El poder de la sonrisa
Cuando era pequeña y me enfadaba, mi padre no me dejaba vivir mi enfado en paz, ni mucho menos rebozarme en ese estado de ánimo. A poco que torciéramos el morro, nos ordenaba poner buena cara. Así tal cual.
Recuerdo cómo me molestaba, y hasta me parecía un acto de crueldad, pedirme poner buena cara cuando yo estaba a punto de entrar en órbita. Qué infeliz era yo, pobre, creyendo que mi padre lo decía por eso de tener buenos modales, o por dar buena impresión a los vecinos. Para nada. Se ve que mi padre ya conocía entonces esas teorías que ahora está demostrando Nazareth Castellanos: que, si pones buena cara, se te pasa el enfado. No es magia, es ciencia. Esta chica de la que te hablo es física, dato que ya de por sí la coloca en la estratosfera del intelecto con respecto a mí, que soy de letras puras, en parte por vocación, y en parte mucho más considerable, por descarte, qué le vamos a hacer. Eso sí, he visto que llevamos el mismo corte de pelo. Me ha hecho ilusión que nos parezcamos en algo.
Volviendo a la neurociencia, la sonrisa, aunque sea forzada y a lo Joker, tiene un efecto en el cerebro, que la interpreta como que todo está bien, y en consecuencia ordena al corazón, relaja el ritmo de los latidos, evita la descarga de hormonas que nos ponen a mil revoluciones, disminuye la presión arterial… y poco a poco, te evita el infarto. Obviamente, el motivo del enfado no se te olvida. Cachis. Y encima tienes que emplearte a fondo en no fruncir el ceño o en forzar una sonrisa, ya te digo yo que al principio cuesta. Pero si eres capaz de conseguirlo, el torrente emocional ya no te arrastra y al menos te ahorras el berrinche. Eres más dueño de tus emociones, y donde antes pensabas en descuartizamientos, ahora ya no te parece para tanto.
Santiago Ramón y Cajal decía que cualquiera podía ser el arquitecto de su propio cerebro. Esa afirmación, que sin más explicaciones se quedaba como flotando en el aire, ahora está siendo demostrada con hechos que acreditan cómo acostarse en la silla, en vez de sentarse, transmite al cerebro el mensaje de cansancio, o cómo dos personas que mantienen una conversación amigable, además de congeniar personalmente, tienen otra sincronía que hace que sus corazones latan al mismo ritmo.
Asi que ya sabes, aunque no te apetezca, sonríe. Igual que a mí de pequeña, te sentará bien.
Suscríbete para seguir leyendo
- El desembalse del Azud de Ojós provoca una subida del cauce del río Segura y obliga a cortar accesos en Murcia
- La Aemet eleva al naranja algunos avisos previstos para la Región de Murcia este sábado
- El aumento de controles en las fronteras allana el camino de Mercosur en la Región
- Un nuevo impuesto encarecerá entre 8.000 y 10.000 euros más la vivienda en la Región
- Aumenta el nivel del río Segura en Cieza, Abarán y Blanca por el desembalse en Camarillas
- Va a por el pasaporte en Molina de Segura y acaba rumbo a Barajas para ser deportada: 'No soy una criminal
- La lucha de un matrimonio murciano víctima de una estafa bancaria: 'Hemos perdido casi 30.000 euros y nos dejan completamente vendidos
- Cuatro municipios concentran casi el 44% de la industria de la Región de Murcia
