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Opinión | El canal del funcionario

Carta abierta al doctor Asensio López Santiago

Siempre me he preguntado, como dice la canción: ¿Qué hace un ‘chico’ como tú, en un sitio como este?

Asensio López Santiago.

Asensio López Santiago. / CARM

Dentro de dos meses, el próximo 18 de febrero, se cumplirán cinco años desde que el BORM publicaba tu cese como Director Gerente del Servicio Murciano de Salud, ya ha pasado un lustro desde que en esta región, una jauría humana, con sus traidores, ambiciones, embusteros y buitres pidieran sangre por una vacunación más que justificada, pero algunos prefirieron no leer ni los protocolos ni mucho menos las recomendaciones, y ante la necesidad de buscar culpables ante tanta frustración, pusieron a la Consejería y al Servicio Murciano de Salud en la diana.

Casi nadie ha realizado un análisis serio y riguroso sobre aquellos años de miedo y muerte, pero los pocos que lo han hecho, han demostrado que la labor del equipo del SMS y la Consejería estuvieron muy por encima de la media nacional, y los resultados ahí están, para quienes los quieran leer y ya de paso aprender.

Pero esta ‘Carta Abierta’ no es para rescatar de mi memoria aquellos años, ni tampoco para regresar al pasado y mucho menos justificar decisiones, aquello ya forma parte de la triste historia de esta región, sobre todo por respeto a todas esas personas, parejas, padres, hermanos, hermanas, madres, hijos e hijas, que tuvieron que ver como tu nombre y el de otros dirigentes sanitarios, eran puestos en el paredón de la ignominia, sino para darte las gracias por tu aportación al sistema público sanitario, como médico, pero sobre todo como gestor.

Tu futuro ni puede ni debe estar en coordinar un centro de salud, por muy importante que sea, ni mucho menos en irte a una consulta por mucha devoción que tengas a la medicina familiar y comunitaria.

Siempre me he preguntado, como dice la canción ¿Qué hace un ‘chico’ como tú, en un sitio como este?

La sanidad pública española necesita gente que encienda luces, no que las apague, que marque el camino para hacer del servicio público más importante que tiene este país, un modelo sostenible en el tiempo. Que nadie olvide, qué si hay algo que nos hace iguales y solidarios, pero sobre todo equitativos, es la salud.

Hay gente que tiene la obligación moral de marcar el camino, de explicar de norte a sur y de lado a lado, las grandes líneas que debería seguir el sistema público sanitario, gente que conoce las fortalezas y debilidades del sistema, y una de esas personas eres tú.

Llegué hace cinco años y tres meses con dos pequeñas alas a tu despacho, y me dejaste volar, hoy aquel proyecto ya convertido en programa, gracias al apoyo de la consejería y del propio SMS, no solo sigue creciendo, sino que volamos más y más alto.

Hace mucho tiempo que este rincón del sureste se te quedó pequeño, y lo único que conseguirás es convertirte en parte del problema y no de la solución.

Cada día que pasa, me recuerdas más a aquel soldado que cada día a las 7 de la mañana llegaba a la fila con la ropa perfectamente planchada y sus botas inmaculadamente limpias, a los pocos días, sus compañeros lo lincharon y llenaron de tierra y barro sus ropas y sus botas, no podían soportar que cada mañana, ese soldado, les demostrara que es posible amanecer planchado, limpio y con los deberes hechos.

Como dijo el gran actor Jesús Vidal en la maravillosa película ‘Campeones’ a Javier Gutiérrez ‘Seguramente a usted no le gustaría tener un hijo como yo, pero a mí no me importaría tener un padre como usted’, a mí también me gustaría decirte: ‘Seguramente a ti no le gustaría tener a un usuario como yo, pero a mí no me importaría tener un médico/amigo como tú’.

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