Opinión | Pulso político
Carolina Martínez
Crecer con un muro delante
Francisco Lucas propone 36.000 euros para la compra de la primera vivienda y López Miras ni siquiera acepta sentarse a negociar

Una joven observa anuncios de alquiler de pisos con su teléfono. / Israel Sánchez
Tienes entre 20 y 30 años y vives en la Región de Murcia. Eres joven, has crecido soñando con dedicarte a aquello que te encanta y vivir cerca de los tuyos. Consigues un trabajo que te gusta, que puede ser el inicio del camino, pero está fuera de tu ciudad, no tienes coche en propiedad y después del último recorte, los horarios del transporte público no cuadran con los tuyos. Haces un apaño, te acoplas con unos amigos que viajan cada día a un sitio cercano y a los que no les importa desviarse un poco por hacerte el favor. Compartís gastos de gasolina, y empiezas a comer cada día a la salida del trabajo en un bar que hay cerca de tu oficina para esperar a que terminen con lo suyo los demás y poder volver juntos. Al cabo de un mes estás harta de la carta del bar, pero sigues yendo porque no te queda otra. Empiezas a pensar: «¿Y si me buscase un piso por aquí?». Lo intentas, porque querer vivir cerca de los tuyos nunca significó querer compartir techo hasta los 40; pero al abrir las páginas de búsqueda, la cosa se complica. No te lo puedes permitir, y aunque consiguieses un buen trato para la hipoteca, te has estado gastando lo poco que ganabas del trabajo en la gasolina y en la comida del bar que tan harta te tiene. Nunca podrías dar la entrada de un piso.
Coges tu móvil, lees que existen ayudas al alquiler para jóvenes, pero parece que en la Región no se están dando. Tiene que haber algo: ¿acaso son normales los precios que acabas de ver? ¿Es que no hay nadie que se dedique a garantizar una emancipación digna? ¿No era la vivienda un derecho constitucional?
El caos de la vivienda es solo el último ladrillo del muro que el Partido Popular lleva 30 años construyendo frente a una generación que no hemos visto otra cosa que a ellos. Ellos y sus promesas vacías, ellos y su incapacidad en la gestión, ellos y su ego. Ellos, ellos y ellos.
¿Nosotros? Acorralados en un segundo plano, porque la política de López Miras encaja en aquello de para los jóvenes, pero sin los jóvenes.
Da igual lo que opinemos, da igual lo que necesitemos.
¿Políticamente les va bien bloquear todo? Pues se bloquea, aunque eso suponga denegar todas las ayudas al bono alquiler joven; aunque eso suponga truncar los proyectos de vida de personas que llevaban más de dos años esperando un dinero que nunca llegaría. Llámalo dejadez, llámalo puro cálculo político.
¿Que ahora vendría bien un golpe de efecto? Pues se anuncian 25.000 viviendas en cinco años; ¿qué más da que no podamos pagar los 170.000 euros que cuestan sus pisos «asequibles»? El PP no está en eso. Van a devolver 20 millones al Gobierno de España tras haber sido incapaces de construir las 566 viviendas que financiaba ese dinero, ¿esperan que nos creamos que esas viviendas han sido un proyecto real en algún momento?
No hay voluntad de trabajo, como no hay voluntad de escucha, porque mientras el PSRM de Francisco Lucas propone 36.000 euros para la compra de la primera vivienda o el blindaje del suelo público, López Miras ni siquiera acepta sentarse a negociar.
Somos una generación espectadora, obligada a mirar desde su butaca el teatro en el que nuestro Gobierno regional ha convertido lo que debería ser política. Una generación que escucha con ilusión que ahora hay una Ley de Vivienda Estatal que funciona en otros sitios, pero a la que nunca le llegan esas políticas; una generación que ve con resignación que otros alcanzan las metas que a nosotros se nos alejan una y otra vez.
La vivienda es solo un ladrillo más, el más pesado, sí, pero ladrillo, al fin y al cabo, de algo mucho más grande: el muro entre quien gobierna pensando en sí mismo y una generación que cada día lucha por no perder la esperanza de que llegue alguien que haga las cosas de otra manera. Porque podrían ser de otra manera, ya lo son en otros lugares.
Y hay muros muy altos, pero todos, absolutamente todos, se pueden derribar.
Suscríbete para seguir leyendo
- ¿Qué tiendas y supermercados abren este puente de diciembre en la Región de Murcia?
- Las otras asignaturas pendientes más allá del Arco Norte para desatascar el Nudo de Espinardo
- Un profesor agredido en Murcia: 'Mientras escribía en la pizarra me tiraron un tomate, lo grabaron y subieron a las redes
- Xuso Jones estará en la Muestra de Artesanía de Navidad de Murcia despachando sus roscones
- Un pueblo de Murcia retrocede 15 siglos este puente de diciembre: así será el impresionante Mercado XXI Medieval de Caravaca de la Cruz
- Un indomable UCAM Murcia continúa haciendo historia (88-110)
- Junts lanza un salvavidas a los ayuntamientos de la Región
- Doble crimen de Mazarrón: 'Me puso una pistola en la cabeza para que echara hormigón sobre los dos cadáveres