Opinión | La Feliz Gobernación
Farsa del Peugeot en un acto
Personajes: Sánchez, candidato a la secretaría general del PSOE en las primarias del partido; Ábalos, su mano derecha, de la federación valenciana; Santos, apoyo de su máxima confianza desde Navarra, y Koldo, fichaje de Cerdán como ayudante y conductor. En off, la voz de Begoña, esposa del primero. La escena se desarrolla en un coche marca Peugeot. De fondo, un ciclorama que reproduce el margen de una autovía

Ilustración de Leonard Beard. / L. O.
(Se levanta el telón y aparece un Peugeot descapotado para que sean visibles quienes lo ocupan: al volante, Koldo; junto a él, Santos; en el asiento trasero, Ábalos y Sánchez. El coche está en marcha).
Ábalos: Tira millas rumbo Murcia.
Koldo: ¿Por dónde cae Murcia?
Ábalos: De Valencia para abajo, antes de llegar a Almería.
Santos: ¡Almería! Allí lo tenemos chungo. Es territorio PP.
Ábalos: Sí, el presidente de la Diputación se lo tiene bien montado.
Santos: Casi tanto como yo en Navarra.
Sánchez: Y en Murcia, ¿qué? ¿Creéis que rascaremos algo?
Ábalos: En Murcia son de Susana, ya sabes: siempre están con la línea oficial.
Santos: Hasta que la línea oficial seamos nosostros. Tengo a Pepe Vélez, que lleva el partido en un puño.
Sánchez: Pero está también mi vieja amiga María, que se ha hecho de Patxi, Dios le conserve la vista.
Ábalos: María es de Zapatero, que va con Susana, o sea, que está hecha un lío.
Sánchez: ¡Anda que Zapatero! ¿Dónde irá con toda esa carcundia de la vieja guardia?
Ábalos: Se acabará viniendo con nosotros cuando vea que somos más venezolanos.
Koldo: Habría que hablar con Delcy.
Santos: Tú conduce y calla, que te metes en todo y la lías.
(Suena el teléfono de Sánchez y se escucha por el manos libres la voz de su mujer).
Begoña: ¿Estás de camino a Murcia? No se te olvide que allí hay mucha vida rural y necesitan másteres sobre despoblación y emprendimiento, y habrá que orientarlos sobre cómo transformar presentimientos en ideas, crear entornos de cocreación que conciban semilleros de ideas y que, desde el diálogo, cultiven nuevas posibilidades sociales, pues cada proyecto y contribución fortalece la capacidad colectiva para avanzar hacia un futuro más justo y sostenible, y que deben desarrollar las empresas impulsándolas con acceso a los recursos públicos con mediación de un hub de expertos que valoren positivamente sus proyectos ante los ministerios correspondientes. Debieras hacer saber a los murcianos que hoy es preciso convocar, unir y amplificar voces diversas para vehiculizar ideas y conversaciones con impacto social.
Sánchez: Sí, sí, Begoña, cariño, lo que tú digas. (Cuelgan).
Santos: En Navarra conozco yo una empresa de esas de las que dice tu mujer. Se llama Servinabar, y es muy sostenible, porque solo trabaja mi cuñao, que subcontrata con Acciona.
Sánchez: Mi mujer no me deja ni a pie ni a pata. Menos mal que estoy enamorado, pero desde que se ha hecho amiga de ese hippy pijo de Hidalgo, el de las líneas aéreas, y ese muerto de hambre con ínfulas aspiracionales de Barrabés habla muy raro.
Koldo: Adviértele de que tenga cuidado y no se junte con malas compañías.
Santos: Dijo la sartén al cazo.
Sánchez: ¿Qué?
Santos: Nada, cosas nuestras.
(Suena el teléfono de Ábalos).
Ábalos: (A Sánchez). Es tu hermano. ¿Qué le digo?
Sánchez: No lo cojas. Te llama porque yo ya no le respondo. Me lleva frito con que quiere colocarse en la Diputación de Badajoz, que está cerca de Portugal, donde se pagan menos impuestos. Y yo le digo: No puedo hacer nada por ti, ¿no ves que todavía no soy presidente del Gobierno?
Santos: ¡Bah! En España el enchufismo es pecado venial. Siempre lo ha habido y siempre lo habrá. Llama a Gallardo y que le busque algún despacho.
Sánchez: Pues eso es, que dice Gallardo que podría crearle un puesto, pero que no dispone de despachos.
Koldo: Yo conozco a un tal Aldama, que está en eso de los hidrocarburos, que provee de despachos, pisos, chaletes y lo que haga falta, y no hay que pagar nada.
Ábalos: A ver si me lo presentas, que tengo unas ovejitas que me piden aprisco y no tengo donde meterlas.
Sánchez: ¿Qué?
Koldo: Nada, cosas nuestras.
Ábalos: Y bien, Santos ¿en Murcia qué hay, aparte de Pepe Vélez?
Santos: Pues según mi mujer, que se lo han dicho unas amigas, el mejor Corte Inglés de España.
Koldo: Lo malo de Murcia es que no hay chistorras.
Ábalos: Pero tienen unas lechugas que te cagas.
Koldo: ¡Ostras, Pedrín! Al trasto este del Peugeot se le acaba la gasolina. Se me ha olvidado repostar. Tendremos que parar.
Santos: Eso que se ve a la derecha ¿no es una gasolinera?
Ábalos: ¿Cómo va a ser una gasolinera? ¿No ves que pone Tiffany’s?
Koldo: Pero hay también una gasolinera.
Ábalos: Y de paso estiramos un poco las piernas y lo que haga falta.
(Paran en la gasolinera)
Ábalos: ¿No os apetece echar un vistazo ahí al lado?
Sánchez: ¿Cómo se te ocurre? Yo soy feminista, y no puedo ir a esos sitios. Cuando sea presidente del Gobierno los prohibiré. Además... (Se queda pensativo). Además, puede ser uno de los de mi suegro, y sería violento econtrármelo.
Ábalos: ¡Coño, que oportunidad! Iremos Koldo y yo por si está don Sabiniano y le pedimos dinero para Bancal de Rosas y financiar las primarias, que a ti te cuesta hacerlo.
Sánchez: Yo no quiero saber nada, que luego lo mismo me veo obligado a mentir en el Congreso.
(Se marchan Koldo y Ábalos).
Cerdán: ¿Tú confías en estos dos?
Sánchez: Tienen sus cosas, pero José Luis es un crack político.
Cerdán: Te advierto que se pierde por las mujeres. Y todas le piden trabajo y pasta. A mí mi Paqui me vacía las tarjetas en las tiendas de ropa, pero es la mía.
Sánchez: Nadie es perfecto.
(Vuelven Koldo y Ábalos y arranca de nuevo el Peugeot).
Cerdán: Habéis tardado media hora. Dios sabe lo que habréis estado haciendo.
Ábalos: Como no estaba don Sabiniano, hemos echado el rato con una colombiana y otra de Cabo Verde, que no todo va a ser política nacional.
Sánchez: Ya te dije que no concibo otra política internacional si no es con China.
Ábalos: ¿Y tú, Santos, qué? Seguro que has estado poniéndonos a parir ante el jefe.
Santos: Yo, ejem, yo no...
Ábalos: A ver si canto lo del túnel de Barbate...
Sánchez: ¿Qué es eso?
Koldo: Nada, cosas nuestras.
Ábalos: Vamos a lo que vamos. Como cerebro político de tus primarias, he hecho el conveniente análisis y lo tenemos muy bien. Vamos a ganar a Susana, porque los andaluces están hartos del PSOE, y eso, quieras que no, nos favorece.
Sánchez: Allí, cuando ganemos las primarias, voy a poner a la Montero, y arrasaremos.
Santos: Muy bien dicho. Es de las que pone la mano en el fuego por mí.
Ábalos: Y de mí, cuando pasa un tiempo sin verme, dice que me echa mucho de menos.
Koldo: Tiene olfato, esa mujer tiene olfato.
Santos: Tú calla y conduce, que aquí eres el último mono.
Koldo: Vale, pero hablad más alto, que no se graba bien.
Ábalos: ¿Es que estás grabando lo que hablamos?
Koldo: ¿Yo? Qué va, si soy un bruto y no sé nada de tecnología. Mi problema si tuviera una grabadora es que no sabría apagarla.
Santos: Más te vale.
Sánchez: Dejaos de tonterías. Aquí lo importante es que el PP de Rajoy tiene los días contados, con el tesorero en la cárcel, y la Gürtel, un nido de corrupción. Los casos le salen hasta por las orejas y la UCO es una bendición en cuanto a eficacia.
Santos: Bárcenas cantará, porque Soto del Real es una escuela de ópera. Por nadie pase.
Ábalos: El cabrón tenía la pasta en Suiza, que es lo que hace todo el mundo. En cuanto sale un caso de corrupción, los jueces no tienen más que llamar a Suiza, y allí está el botín. No saben ni esconder el dinero.
Santos: Y que lo digas.
Sánchez: Menos mal que tenemos en el Supremo unos jueces impecables, a los que no se les escapa una. Esa es la desgracia del PP.
Ábalos: Pero tienen la televisión.
Sánchez: ¡Bah! Ni siquiera se les ha ocurrido programar un carrusel de magacines de la mañana a la noche para ponernos a parir minuto a minuto. No conocen las técnicas modernas y descaradas de persuasión.
Santos: Pero tienen los pseudomedios.
Koldo: Están muy desacreditados. Yo, por ejemplo, jamás haría declaraciones a una de esas webs.
Santos: Tú, oír, ver y callar, que te saqué de portero de discoteca y mira ahora con quién te relacionas.
Koldo: Llevas razón, Santos. Si hasta el jefe, que lo llevo ahí detrás, dice cuando le preguntan que no me conoce de nada.
Sánchez: Hombre, Koldo, entiéndelo. Si alguna vez, por lo que sea, cascas adónde me llevas, tendré que desmentirlo. Pero eso no va a ocurrir nunca, porque como todos los forzudos eres noble y tienes buen corazón.
Koldo: Sí, sí, a mandar.
Ábalos: Es que todo esto es muy delicado. Imagínate que viniera una pandemia y alguien pretendiera forrarse con comisiones en la compra de material sanitario.
Koldo: Eso jamás. Los empresarios que yo conozco, como el señor De Aldama, son honestos a carta cabal y discretos como ellos solos.
Santos: Y, en todo caso, siempre tendremos a Leire, mi fontanera, para ajustar las cañerías.
Ábalos: Tú la tratas de fontanera, pero un día ganará el Planeta.
Sánchez: Qué escándalo lo de los sobres del PP. ¡Se repartían el dinero en metálico en sobres del partido!
Ábalos: Y encima dicen que la financiación del partido está clara, porque ha sido revisada por el Tribunal de Cuentas. Como si fuéramos tontos y no supiéramos que el dinero B se mete en un cajón y no queda registrado.
Sánchez: En eso seremos estrictos. Te lo encargaré a ti, Koldo. Tú, todos los pagos en metálico, contra factura.
Ábalos: Conozco yo media docena de restaurantes que te las hacen en serie si eres buen cliente.
Sánchez: ¿Qué quieres decir?
Koldo: Nada, jefe, cosas nuestras.
Santos: De momento, vayamos paso a paso. Sufrimos el inconveniente de que a Felipe González lo tenemos en contra.
Sánchez: ¿Qué hizo Felipe González por nosotros?
Ábalos: Ganó elecciones.
Sánchez: Vale, ganó elecciones. ¿Y qué más hizo Felipe González por nosotros?
Santos: Modernizó España.
Sánchez: Vale, sí, ganó elecciones y modernizó España, pero ¿qué más hizo Felipe González por nosotros?
Koldo: Nos introdujo en la Unión Europea.
Sánchez: Vale, sí, ganó elecciones, modernizó España y nos introdujo en la Unión Europea, pero ¿qué más hizo Felipe González por nosotros?
Ábalos: Llevas razón, jefe. Todo lo demás lo hicieron los romanos.
Sánchez: No me gusta que me déis la razón. Quiero a mi lado a gente con criterio, crítica, que me diga la verdad.
Ábalos: Te aconsejo unos cuantos de esos. Por ejemplo, Bolaños, Montero, Patxi cuando pierda, Alvares, Marlaska, Ángel Víctor y, sobre todo, Óscar Puente.
Santos: Y en Adif, Isabel Pardo de Vera, y en Carreteras, Javier Herrero. Esos que no se te olviden.
Sánchez: ¿Cuánto queda para Murcia?
Ábalos: Con el Falcon ya habríamos llegado.
Koldo: Dejad de tirarme chinitas, que no soy tan lelo como pensáis.
Santos: Cuando lleguemos, lo primero es pasar por El Corte Inglés, que tengo que llevarle algo a mi mujer.
Ábalos: ¡Ay, las mujeres! Nos van a llevar a la perdición.
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