Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Premios Laik Región de Murcia

Opinión | Escaño cero

Coordinador regional de IU-Verdes

Vox y la vuelta al siglo XIX

El objetivo de Vox no es sacar a Sánchez de la Moncloa, como dicen, sino acabar con el modelo constitucional, y en este marco hay que entender todas sus iniciativas

Rubén Martínez Alpañez y José Ángel Antelo en la Asamblea Regional.

Rubén Martínez Alpañez y José Ángel Antelo en la Asamblea Regional. / Iván Urquízar

No es que Vox esté anclado en el franquismo, es que quiere retrotraernos al liberalismo burgués propio del siglo XIX, ese de levita y chistera de la restauración borbónica, o anterior, que hizo del caciquismo y del sufragio censitario su modelo de participación política. Sí, aquel sufragio en el que solo los adinerados con un alto nivel de rentas o propiedades integraban el censo de electores y personas elegibles, un puñado de privilegiados que apenas llegaba al 5% de la población.

Digo esto, Fernando, a cuento de la moción debatida en el pleno de la Asamblea Regional a iniciativa de Vox que proponía la eliminación de las subvenciones que el Estado concede a los partidos políticos para el desempeño de las funciones que la Constitución Española les atribuye.

Recordemos que el artículo 9.2 de la Constitución confiere a los poderes públicos la responsabilidad de «promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas». En este caso hablamos del ejercicio del derecho a la participación política consagrado en el artículo 23 y que se ejerce a través de los partidos políticos, tal y como se reconoce en el artículo 6: «Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política».

Precisamente, que sea el Estado quien promueva, a través de la dotación de recursos a los partidos, las condiciones para que el derecho de participación política se pueda ejercer con cierta equidad y libertad y, sobre todo, por parte de las minorías, evita que sea una casta influyente -que suele atender a intereses económicos particulares- la que termine monopolizando el conjunto de las decisiones políticas que afectan a todas/os. El modelo de la tecno-casta que capitaliza el gobierno de Trump, al que rinde pleitesía Abascal, es un claro ejemplo del modelo político que Vox añora. En ese modelo estorbamos la mayoría.

En definitiva, a Vox le viene grande la Constitución Española. Su objetivo no es sacar a Sánchez de la Moncloa, como dicen, sino acabar con el modelo constitucional, y en este marco hay que entender todas sus iniciativas. ¡Tomen nota aquellos/as que se encandilan con su demagogia pueril sin entender lo que supone el papel del Estado en la garantía del ejercicio real de nuestros derechos!

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents