Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Salud y rock 'n' roll

@la_unzu

Uno de los cines de nuestra vida

Tenemos una joya como es el Cine Rex y me pregunto, ¿no vamos a ser capaces de recuperarlo?

Fachada principal del Cine Rex, en Murcia.

Fachada principal del Cine Rex, en Murcia. / L. O.

En estos últimos meses, cada vez que me encuentro con alguien me pregunta si estoy viviendo aquí o me he vuelto a Madrid, ahora que mamá no está. Y mi respuesta siempre es la misma: estoy feliz aquí, cerca de mi familia, cerca del mar. He vuelto a Murcia, me siento muy a gusto en la casa en la que vivo, hasta tengo un limonero del que ha brotado un limón. Ahora me ha dado por las plantas, pero esto lo hablamos otro domingo.

«La importancia que en nuestra vida tienen los espacios», decía Elías León Siminiani al recoger el premio Goya por Arquitectura emocional (2023). Elías, durante muchos años, ha sido mi vecino; compartimos el edificio familiar donde viven nuestros padres, donde nos hemos criado. Una parte de lo que somos ahora se gestó en aquellas paredes, y hablaba en su discurso al recoger el Goya de cómo los lugares, los rincones y las calles que habitamos son parte de nosotros y nos conforman como personas.

Hablaba de su historia y de la importancia que han tenido para él cuatro cines de nuestro país. Todos tenemos una historia, en mi caso: las casas en las que he vivido; el parque al que iba a patinar, o en el que me besé por primera vez en la adolescencia; el banco en el que me sentaba con mis amigas al salir del colegio en octavo de EGB o, como decía Elías, los cines, que para muchos han marcado parte de nuestra historia, y en la mía están Centrofama y el Cine Rex.

Los cines son parte de la historia y la cultura de una ciudad, y en la nuestra, en Murcia, dos de los tres cines que teníamos en el centro han desaparecido: el Cine Rex y los Cines Floridablanca. El cine Centrofama se cae a pedazos, no está adaptado para personas con movilidad reducida y carece de personal, pero, a pesar de ello, muchos de nosotros vamos. 

Leí esta semana que el Cine Rex está un paso más cerca de convertirse en un gimnasio, un gastromercado o una galería comercial. Entiendo que los propietarios quieran venderlo, es comprensible. Lo que no entiendo es que nuestros gobernantes, desde el momento que cerró sus puertas, no decidieron iniciar los trámites para declarar al edificio bien de interés cultural. Parece que a nuestros gobernantes locales les interesan más los espectáculos piromusicales que darle vida a un edificio en el corazón de la ciudad que albergue una programación cultural más allá de la proyección de películas.

Un ejemplo que Murcia podría seguir, o al que sumarse, es el de los «Cines Embajadores». Los descubrí en mi última época viviendo en Madrid. Todo un caso de éxito que tiene como objetivo devolver a los barrios y al centro de las ciudades el mejor cine. Convierten espacios en centros de ocio culturales con una programación impecable y una comunicación que conecta con la sociedad y apuesta por traer a sus salas el mejor cine, eventos, presentaciones, proyección de documentales, óperas... Ojalá se fijarán en Murcia y en el Cine Rex para su recuperación, pero parece que estamos más cerca de un gimnasio ‘low cost’ y un 100 montaditos.

Las plataformas digitales, los centros comerciales, las compras online, estar pegados al móvil, «ultramegaconectados»... Está bien, lo entiendo, lo asumo, es parte de la vida que me ha tocado a mis 47 años, pero, ¿por qué no puede convivir esta nueva realidad con las salas de cine, con espacios culturales donde descubrir, dialogar, compartir y aprender, en el centro de la ciudad? Creo necesario recuperar ese espacio que poco a poco hemos eliminado de las ciudades. No todo vale y no todo debe ser una cuestión de dinero. ¿No disfrutan yendo al cine con sus hijos, con amigos o solos? No perdamos los pequeños placeres de apagar el móvil y sumergirnos en historias que nos lleven a otro lugar y nos hagan olvidar el ruido y el estrés por un rato. Espacios necesarios para la sociedad y que sean accesibles para todos y todas, y que no estén en las afueras, que llegues dando un paseo.

Tenemos una joya como es el Cine Rex y me pregunto, ¿no vamos a ser capaces de recuperarlo? Sin duda, quien lo está intentando es el movimiento social Cine Rex Vivo, que no dejará de luchar y reivindicar la reapertura de uno de los cines de nuestra vida. Esta semana escuchaba en una reunión que sólo la gente es capaz de conseguir algo cuando se lo propone. Ojalá el inmovilismo social que veo a mi alrededor despierte. Yo he vuelto a casa con ganas de que pasen cosas, ojalá una de ellas sea la reapertura del Cine Rex, ojalá. 

Tracking Pixel Contents