Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Tribuna libre

Ángel Martínez

Por qué tantos silencios

Imagen zbvsfgsfgsdfg

Imagen zbvsfgsfgsdfg

Que la Región es el territorio con mayor capacidad de desarrollo en todo el Arco Mediterráneo español es un hecho ampliamente constatado, singularmente en los servicios avanzados y en la industria manufacturera. Pero esta realidad no es nueva, sino que sigue congelada por la falta de compromisos reales para acabar con las penalizaciones en las que se encuentra inmersa en infraestructuras, agua y financiación, olvidando las promesas al respecto, y que, por el tiempo pasado, son ya una obligación.

No se puede entender que, después de cuatro años del acuerdo del 6 de marzo de 2020, entre empresarios, sindicatos y Ferrmed, y que contó con el respaldo del Consejo Económico y Social de la Región de los principales colegios profesionales, y de los partidos políticos (PP, Ciudadanos y Vox), el continuo olvido del nuevo puerto de El Gorguel y de los corredores ferroviarios necesarios para el desarrollo murciano. Un acuerdo que recogía claramente que, el Corredor Mediterráneo, llegaba a la Región después de largos años de espera, aunque solo para pasajeros: Cercanías y Alta Velocidad. Y las mercancías, como recogía el BOE: que partiendo de Monforte transcurran en paralelo a la A-7 hasta Murcia. A estas alturas de 2024 seguimos esperando conocer las gestiones y reuniones mantenidas con el Gobierno central para concretar su programación y consecución.

Refleja además, con rotundidad, la necesidad de programación de la conexión directa del AVE Murcia-Cartagena con el aeropuerto, la inmediata realización del corredor ferroviario directo con Madrid, Murcia-Albacete (no Chinchilla), mediante el desdoblamiento y la electrificación para pasajeros a 250 km/h y mercancías; con el Corredor Mediterráneo para pasajeros de Alta Velocidad y otro para las mercancías y así conectar el centro y norte peninsular con todo el Arco Mediterráneo para instaurar la Región, con el nuevo puerto de El Gorguel, como puerta de Europa en tráfico marítimo. La continuidad del Corredor Mediterráneo para las mercancías, que es vital para la Región y para Almería, sigue parado en Monforte, un corredor que debe continuar y con urgencia, como viene reiterando Ferrmed, desde la frontera hasta Algeciras, con doble plataforma: una para el AVE y otra para las mercancías. Y en su continuidad, en paralelo a la A-7 hacia la Región.

Al llegar a la altura de Santomera, se conectaría con el actual corredor hacia Cartagena, que debería quedar solo para las mercancías (y recuperar la unión directa a Cartagena en AVE y Cercanías, pasando por el aeropuerto) y conectar con el nuevo puerto de El Gorguel (que debe enviarse a Bruselas, sin más vueltas y revueltas) y la ZAL de los Camachos, lo que permitirá a la Región conformarse en una gran plataforma logística intercontinental de España al sur de Europa.

El corredor para las mercancías, después de bifurcarse hacia Cartagena, a la altura de Santomera, y en paralelo a la variante norte de la A-7, continuaría hacia el norte, donde conectaría con el corredor con Albacete y seguiría hacia la ZAL de Murcia y Lorca, donde se ramificaría hacia Almería y Granada, recuperando el antiguo corredor con Andalucía. Esto evitaría que los trenes de mercancías, en cualquier dirección, pasen por la estación del Carmen y pudieran, de esta forma, continuar hacia Madrid por el corredor con Albacete y por el Corredor Mediterráneo con Valencia, Barcelona, Lorca y Andalucía.

La conexión ferroviaria de la Región, de sus puertos y zonas logísticas con el centro y norte peninsular es absolutamente prioritaria, y el Ministerio de Fomento, tal y como se recoge en el PITVI, debe poner en marcha con absoluta prioridad los proyectos para la realización del corredor ferroviario, por Cieza, con Albacete (no Chinchilla), como corredor mixto, desdoblado y electrificado para pasajeros a 250 km/hora y para mercancías, acercando Cartagena y toda la Región al centro y norte peninsular, a través de este histórico y fundamental corredor para la Región y Almería.

Ante esta situación, que cada día es más preocupante y complicada su solución, mientras en Valencia y Alicante negocian y alcanzan acuerdos que impulsarán la transformación de su territorio, en la Región, silencios. ¿Por qué? No reconocer que Murcia se encuentra en una muy difícil situación nos llevaría a continuar en el bucle en el que se encuentra inmersa. Por ello, el primer paso es reconocerlo y asumirlo, porque de lo contrario seguiremos pensando que todo va bien, que la Región sigue creciendo, y que, en consecuencia, no hay que hacer nada y seguiremos en el pasado, sin encontrar el rumbo. La evolución de la economía regional en los últimos años confirma esta dura realidad: que la Región crece, pero menos que la media nacional. Por tanto, se agravan las posibilidades para su plena puesta en valor. Necesitamos buscar soluciones.y ello solo será posible a través de la negociación, el diálogo y el acuerdo para afrontar los cambios que se precisan para salir del círculo en que estamos inmersos.

Es un obligación ineludible del Gobierno regional negociar y acordar con el nacional la programación de las infraestructuras: ferroviarias, viarias y la declaración de interés nacional del nuevo puerto de El Gorguel y dejar atrás Barlomar, que no responde a nuestros intereses, así como la cesión y venta, si es preciso por un euro, del aeropuerto regional a Aena para que lo integre plenamente en su red y, conjuntamente con el de Alicante, sirva al interés de todos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents