Opinión | Pulso político

Miguel Ortega

Sin igualdad no hay libertad

Hace ocho años que se aprobó la Ley LGTBI de la Región y todavía no se ha desarrollado ni un precepto

Manifestación del Orgullo 2024

Manifestación del Orgullo 2024 / Javier Lizón

En el tercer aniversario del asesinato de Samuel Liz al grito de ‘maricón’, poco ha cambiado en el panorama político. Bueno, algo sí, los discursos de odio de la derecha y la ultraderecha, es decir, del PP y Vox: cada día hay más gente que piensa que no hacen falta derechos para las personas LGBTIQ+. Ni siquiera, si te asesinan al grito de ‘maricón’.

En la Región de Murcia da todo igual. Vox pide y el PP concede, si no, ¿por qué se va a modificar la Ley del Mar Menor? ¿Se va a mejorar? ¡Sí, Já! Da igual las veces que nos mintiera López Miras en campaña electoral. Si tiene que mantenerse en la poltrona, le importa el Mar Menor lo mismo que la Ley LGTBI regional.

Pero pasa lo mismo con la vivienda. En los últimos 8 años se han construido cero viviendas públicas. Y puedo seguir. Pasa lo mismo con los niños y adolescentes migrantes no acompañados. Nos importan, pero cuanto más lejos mejor. Ni nos gustan en San Antolín ni en Cartagena.

Con este radicalismo del PP, ¿para qué queremos más ultraderecha? Eso sí, saben encontrar siempre la vía de escape para blanquearse. Da igual que la Ley del Matrimonio Igualitario, la reproducción asistida para lesbianas, la Ley de Rectificación Registral, la de Igualdad de trato y No discriminación y la Ley de Igualdad Trans y de Garantía de los Derechos LGTBI fueran recurridas al Tribunal Constitucional. Da igual que todas las leyes que han otorgado derechos al colectivo LGTBIQ+ de España hayan sido recurridas a los tribunales por el Partido Popular.

Todo da igual si el colectivo les sirve para parecer moderados. «Nos gustan lejos, con algún concierto para que se entretengan, pero sin derechos». Si alguien ha seguido la polémica campaña del Orgullo de Madrid que, aparte de horrorosa, resucita todos los estereotipos contra los que el colectivo lucha, nos deja lo que entiende el PP que se ‘celebra’ todos estos días: sexo, tacones y alcohol. Es una cuestión de concepto. El señor López Miras pone una bandera arcoíris en su cuenta de X, mientras nos insta a que amemos libremente para reivindicar el 28J. Pero lo que todavía no parece saber es que esa pantalla ya la pasamos en 2005. Cuando nos agreden o nos asesinan, no lo hacen por lo que hacemos en nuestra casa. Lo hacen por lo que aparentamos, por lo que somos. Por no encajar con lo que los agresores entienden que tenemos que ser. No lo sabe, o sí.

Porque mientras él pone la bandera en la red social X, la presidenta de la Asamblea Regional o el alcalde de Lorca la quitan de los balcones de las distintas instituciones que presiden. Mientras López Miras nos relega al amor en nuestras casas, él mismo cierra el servicio de salud sexual de Cartagena o el alcalde Ballesta lo cierra en Murcia.

Porque el colectivo les gusta, pero mientras sean sexo, alcohol y tacones. Porque eso pasa donde no se entera mucha gente. De garantizar la igualdad, o recurren las leyes al Constitucional o las bloquean, como en la Región de Murcia. Hace ocho años que se aprobó la Ley LGTBI de la Región de Murcia y todavía no se ha desarrollado ni un precepto, ni una disposición, ni un reglamento.

Cuando decimos que la Ley está bloqueada, estamos diciendo que los Informes de Impacto de la Ley que se tendrían que haber publicado anualmente -ya llevaríamos ocho-, no se publican. También hablamos de que no existe el Observatorio LGTBI, que se debería encargar de fiscalizar y combatir los delitos de odio. También hablamos de que no hay desarrollo de la disposición transitoria y de reglamentos institucionales, sanitarios y educativos. Que no existen protocolos para la atención integral de las personas trans, o que no se defienden los derechos del colectivo desde las instituciones regionales.

Eso sí, como novedad, el portavoz de Vox nos anuncia que van a aprobar una Ley de Familia que derogue la Ley LGTBI. Y todo nos hace pensar que, aunque el PP lo niegue, pasará. Lo ha hecho Ayuso ya en Madrid, que siempre marca el camino a nuestro presidente. Lo ha hecho López Miras con el Mar Menor, ¿por qué no lo podría hacer con nosotros? A López Miras parece importarle poco todo el sufrimiento que esto provoca en muchas familias. El PP está construyendo una Región donde todos los ciudadanos no tenemos los mismos derechos y, por lo tanto, una Región sin igualdad. El PP, que ahora parece defender la libertad, parece no enterarse que sin igualdad no hay libertad.

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