Opinión

Tabla de la ley

A punto hemos estado de perder esa unión de iglesia y economía que obra nuestro viacrucis diario

La lona que cubre la catedral, con publicidad de varias empresas

La lona que cubre la catedral, con publicidad de varias empresas / Juan Carlos Caval

Elegir una imagen que represente a la Región de Murcia tiene su intríngulis o misterio. Aún recuerdo como en un torneo nacional, coordinado por el sempiterno Madrid, nos sugirieron incluir a la Dama de Elche. La Cibeles para Madrid, la Sagrada Familia para Barcelona, la Alcazaba para Almería y para nosotros el busto ilicitano. Más claro lo tienen si se les pregunta a los murcianos: la Catedral de Murcia gana por goleada. Aún hay disidentes que proponemos el Mar Menor que, a vista de paloma, da una excelente imagen; el teatro romano de Cartagena; el castillo de Lorca o, incluso, el edificio Moneo. Todo ello antes de que nos disparen con la Basílica de la Vera Cruz o el Santuario de la Virgen de la Fuensanta.

Si hoy contemplamos la fachada barroca del templo murciano, cubierta por una lona publicitaria con todas las empresas ‘top’ de la Región de Murcia, mientras se procede a su rehabilitación, no hay debate. Reserva espiritual de Occidente, en este rinconcito del Sureste la Iglesia manda romana. Su fundador no dejó pasar a los mercaderes al interior, pero nada dijo de que se quedaran en el exterior, máxime si concita la atención de unos viandantes que se muestran alelados ante tal anuncio. No les importa hacer una pausa. No echan de menos el mando para evitar el corte. Antes al contrario, se paran, miran hacia arriba y juegan a descubrir los logos, que comparten trono sobre las cabezas de todos.

A punto hemos estado de perder esa unión de iglesia y economía que obra nuestro viacrucis diario. El ayuntamiento casi acepta una denuncia de asociaciones vecinales y ecologistas que alertaron del pecado o disparate, pero la comunidad autónoma, que termina por conformar la ‘santísima trinidad’, salió al quite, desdeñando las doctrinas de los infieles.

Estamos salvados. Dice el informe autonómico que estamos ante un hecho excepcional. Y tanto. Un milagro, diría yo, que la tabla de la ley fuera replegada. Amén. 

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