Opinión | Horizonte de sucesos
Yo canto al cuerpo extraño
En una narración fantástica debe haber una ruptura con la realidad para que tal fenómeno se produzca. Los personajes de los relatos fantásticos clásicos, además, se asombraban de un elemento que transgredía los estatutos de lo real. Sin embargo, desde Kafka, existe una nueva forma de proceder. Los personajes son ajenos al asombro, la ruptura no se produce, lo cotidiano y lo imposible conviven. Dentro de esta tradición neofantástica o postfantástica podríamos incluir Los inamovibles, de Gary J. Shipley (Reino Unido, 1972), ya que en esta nouvelle se cuestionan los códigos de las narrativas de género tradicionales, dando lugar a un artefacto de naturaleza inclasificable que se mueve entre el new weird, lo extraño y el bizarro.
En Los inamovibles se cuenta la historia de la descomposición (literal) de una familia normal, formada por un matrimonio y dos hijos adolescentes. La madre aparece un día petrificada, inmóvil. En un estado de no-muerte pero también de no-vida. Una suerte de etapa transitoria e indefinida entre lo humano y lo no-humano que sirve de excusa al narrador para reflexionar sobre la realidad, lo muerto, nuestra relación con las nuevas tecnologías, los límites de nuestra humanidad y los roles que adoptamos en sociedad. Desde el comienzo el narrador-padre constata su dificultad para definirse como humano o al menos para saber qué significa ser humano. La familia comienza a cambiar sus hábitos, a transformarse, a construir un ambiente basado en rituales raros. Se nutren de un limo que excreta el cuerpo de la madre inmóvil, una madre cuyo cuerpo sí que se desplaza, aunque carente de vida aparente y que deviene en una especie de fuente nutricia de la familia. Además tratan de fundirse con ella. A medida que avanza la novela, su relación con el cuerpo de la esposa-madre se va volviendo más y más nuclear. Por otra parte sus propias corporalidades (incluidas sus funciones vitales, sociales y mentales) mutan en sistemas extraños, comunicados por circuitos ajenos a ellos. Son más espasmos que seres pensantes. Hay un momento crucial, cuando toman contacto con un grupo de Internet de familiares que están en la misma situación, creando una comunidad virtual con la que comparten experiencias y vivencias relativas a «los inamovibles». Esta relación a través de las redes sociales marca también la relación de la familia protagonista, cuyo aislamiento del mundo se ve incrementado por un aislamiento familiar debido al uso y abuso de las nuevas tecnologías. Los jóvenes hijos parecen vivir ausentes, pegados día y noche a las pantallas de sus tablets. A medida que avanza el relato los personajes sufren cambios en todos los órdenes: sociales (aislamiento), psíquicos (sus mentes se enrarecen para reacomodarse a la nueva y extraordinaria situación) y físicos (pierden el pelo, los dientes…). Incluso la hija llega a explotar.
Hay en Shipley una voz única, contundente, con un tono preciso y cortante, que avanza a base de breves párrafos, frases que actúan como cuchillos. El tono general es oscuro pero punteado por destellos poéticos de alta intensidad. Los inamovibles no es una novela para todos los públicos. Su autor se recrea en lo macabro, en episodios gore y escenas dignas del mejor splatterpunk y del horror body. Hay en este libro una cantidad ingente de hallazgos. Desde epifanías, sentencias aforísticas muy inteligentes y profundas y sobre todo ese hilo narrativo sobre la descomposición de una familia que al mismo tiempo deviene en la fundación de un credo, de una religión privada.
En este libro todo está perfectamente ensamblado. Como un cuerpo sin órganos que fluctúa y que adquiere la forma de un diario que es una novela, o de una novela que es un poema sobre la no-vida, sobre lo no-humano.
Nadie escribe como Shipley, por su tono y por su capacidad de fabular un microcosmos familiar y al mismo tiempo extraño, como Freud definió lo siniestro.
Un libro que hay que leer para comprender que todavía se puede escribir de un modo diferente. Además de esta novela breve, hay en el volumen otros escritos de carácter narrativo y texturas variadas: falsas entrevistas, relatos experimentales o poemas black metal.
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