Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Bandera Alfa

José Soto

Somos tendencia en buceo

José Soto

José Soto

Desde que el inventor de la escafandra autónoma, nuestro querido Jacques Cousteau, nos sorprendió con El Mundo del Silencio, movió el interés de muchos por ir más allá de las olas del mar, sentirnos como los peces, nadar junto a ellos, poder hacer lo que el viejo comandante nos mostraba y así sentirnos tan héroes como él. Pues resulta que aquí, en nuestra región, contamos con los mejores puntos de buceo de toda la geografía nacional. Desde Isla Grosa, con sus fondos de posidonia y sus pecios Stanfield y Carbonero, hasta Águilas, con la Losa y la Isla del Fraile como buque insignia de la zona, donde nos podemos encontrar caballitos de mar, tan difíciles de ver para el ojo no entrenado.

En Mazarrón, el buceo en el Bajo de Emilio, con los restos de un dragaminas ya maltrecho, es una zona inmejorable para ver tanto microfauna, como grandes peces.

Desde su creación en 2016, la reserva marina de Cabo Tiñoso e Isla de las Palomas nos recibe con sus imponentes acantilados. Esta reserva puede presumir de abundante fauna: meros, barracudas, pulpos, morenas, etc.. Las cuevas como la CT12 y la Cueva del Lago hacen de esta zona un lugar especial para los más osados, pero, ¡ojo!, siempre de la mano de los Centros de Buceo de La Azohía e Isla Plana.

Seguimos nuestra tranquila navegación por la costa regional divisando a nuestro babor una serie de calas, y nos paramos en la Cueva de la Virgen, en Cala Aguilar, por la que nos adentramos en una cavidad aérea, que sorprende al buceador y, no es para menos, puesto que la luz se filtra por un agujero cenital en la cúpula de la cueva y es tamizada por una higuera centenaria llenando la cavidad de contrastes turquesa y claroscuros.

En aguas de Cartagena no nos dejarán indiferentes los Pecios del CBA (Centro de Buceo de la Armada), hundidos para prácticas militares. Al descender bucearemos en los restos de un remolcador aceptablemente conservado y, a pocos metros de éste veremos un Harrier y un helicóptero. Merece la pena visitar este lugar.

Continuamos y llegamos a la que es, sin duda, la mejor zona de buceo de Europa, creada en 1995: la reserva marina de Islas Hormigas. Se trata de una serie de bajos que se elevan desde los 50 metros hasta cerca de la superficie, alrededor de un par de islotes. La abundante biodiversidad está favorecida por los distintos ambientes: bajos, rocas y fondos de arena. No solo bucearemos entre meros gigantes, águilas marinas, dentones, delfines y, en ocasiones, tortugas o ballenas, sino que en sus fondos encontraremos numerosos pecios como el famoso Sirio, North América y, ya fuera de sus límites, el conocido Naranjito. Los murcianos estamos de enhorabuena, el buceo es un deporte de moda ¡y nosotros marcamos tendencia!

Tracking Pixel Contents