Escaño cero

Unidad de la Izquierda, otra oportunidad

La derecha gana porque se moviliza y se concentra, mientras la izquierda pierde porque se dispersa y abstiene. Este podría ser el resumen telegráfico del resultado electoral en nuestra región del pasado domingo. Los datos de participación lo confirman. Así, por ejemplo, el bloque de la derecha (ahora reducido a dos) ha absorbido los 68.000 votos que ha perdido Ciudadanos, y ha incrementado otros 63.000 más, ampliando en un 9,4% el resultado de 2019. Esta ola reaccionaria, cuyas consecuencias todos/as conocemos, viene impulsándose desde lejos (no solo desde el ámbito estatal) y ha eclosionado, sin que lo detecten las encuestas, en el último momento previo a la jornada electoral.

En la lógica de esta estrategia, las derechas han planteado la campaña municipal y autonómica en clave nacional con continuas referencias a ETA, al independentismo, a los efectos de la aplicación de la ley del ‘solo sí es sí’ y otros clásicos de la política regional, como el supuesto recorte del Trasvase Tajo-Segura, la supuesta ‘inacción’ del Gobierno central en la recuperación del Mar Menor, que han eclipsado, cual efecto mágico, el debate sobre la nefasta gestión de López Miras y la oquedad de sus propuestas, que no resisten un mínimo repaso.

A pesar del cinismo y la falsedad de esta estrategia, el resultado es que funciona, hasta el punto de oscurecer las medidas, sin duda positivas, del Gobierno central ante las sucesivas crisis surgidas en esta legislatura, medidas que pueden no haber sido suficientes pero que han sido más eficaces para la mayoría que las del PP.

Mientras tanto, PSOE y las coaliciones a su izquierda nos hemos dejado un 19% de los apoyos recibidos en 2019. En nuestro caso concreto, las candidaturas que hemos conformado Podemos e IU-Verdes, por una parte, y Más Región-Equo por otra, han sumado menos votos que los obtenidos por las de Podemos-Equo e Izquierda Unida-Verdes-Anticapitalistas en las anteriores elecciones (-9.450 votos).

Es evidente que, además de los posibles errores que hayamos podido cometer en la campaña, la unidad deseada, que sigue siendo necesaria, aunque no suficiente, no puede ser parcial sino total, no coyuntural sino estratégica y no aislada sino enraizada en la movilización social y basada en un proyecto de país solvente e ilusionante

Cuando creíamos perdida otra ocasión, Pedro Sánchez ha dado una patada al tablero político y nos pone en bandeja una nueva oportunidad. El tiempo es ahora.

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