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Opinión | Las fuerzas del mal

Gata Flora

Alberto Núñez Feijóo estuvo pidiendo un debate sobre energía con Pedro Sánchez en el Senado. Tras semanas de pedirlo, Pedro Sánchez accede a ese debate en el Senado, después de haber sido invitado por el canciller alemán a participar en una reunión de su Consejo de Ministros, también para conseguir presionar a Francia para que permita el paso del gasoducto desde el sur, mientras la Unión Europea estima su propuesta, en nombre del gobierno español, de hace ya bastantes meses, de volver a regular el mercado de la energía. Es entonces cuando Feijóo hace amago de no ir al propio debate que él había pedido. Se le hace un poco cuesta arriba hablar de energía con el presidente del Gobierno que también ha reducido el IVA de los combustibles que el Gobierno del partido que ahora preside había subido entonces, con la excusa de la crisis. A mí también se me haría, pero es lo que pasa con que las cosas que deseas, en este caso un debate en el Senado sobre energía, que se hacen realidad y no eran lo que imaginabas. Lo de pedir un debate es una manera de llevar la iniciativa, o de parecer que la llevas, pero no te puedes achantar cuando se te ofrece pero no como tú lo quieres. Eso es como la gata Flora. No es una actitud nueva, se la hemos visto mucho a Ayuso, de hecho, esa constante confrontación, inteligentemente planteada, porque el Gobierno ha querido entrar o se ha visto forzado a entrar en la confrontación. Eso la ha convertido en la princhipessa del PP, que casi le disputa el liderato al defenestrado Casado, que hacía como ahora hace Feijóo, imitar a Ayuso y protestar que la quiere mucho, al mismo tiempo que intentaba marcar un perfil diferente, pero se supone que Feijóo era otra cosa.

Sin embargo, no importa tanto lo que Feijóo hace como la reacción que tiene el electorado. Lo que usted y sus amigos piensen. ¿Resulta lógico que usted o sus amigos quieran unas mejores condiciones laborales, un mejor sueldo, un mayor respeto, sufrir menos la inflación o que el campo o el transporte reciban una justa remuneración, entre otras muchas cosas? Yo creo que todos esos fines son deseables. Es más, muchos de ellos han sido reclamados con frases estentóreas en púlpito de mitin. Cuando ha llegado el momento de decidir sobre esos asuntos el PP ha votado en contra.

¿Considera usted que es ajeno a esa actitud de incoherencia? No lo sé. ¿Cree que, como murciano, estamos bien en educación pública, en salud, en medio ambiente, en deuda regional, en transparencia, en ética política, en participación ciudadana, en vertebración del transporte dentro de la Región? Si es así, y usted vota al partido que lleva gobernando esta Región durante 26 años, enhorabuena. Sin embargo, si usted se queja de todo eso y luego no aplica su voto a solucionar esos problemas, usted también es un poco como la gata Flora, que cuando la sacan, grita, y cuando la meten, llora.

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