Kiosco

La Opinión de Murcia

Bernar Freiría

Del puente a la sentina

Bernar Freiría

Fuegos en Chueca e incendios en La Castellana

L.O.

Sí, señoría, fue el propio Albareda el que anunció que se retiraba de la operación de asalto a la presidencia del banco. Como mal perdedor, dio disculpas pintorescas. Por ejemplo, hizo alguna alusión entre líneas al incendio del rascacielos Torreazul. Afirmó que había desistido de su operación de desembarco en la empresa de Garzo unos días después del incendio. Después, ha hecho algo más que insinuaciones de que ese incendio está relacionado con la documentación que se le pidió al fondo buitre que compró la antigua compañía de Garzo y que tenía su sede en el edificio quemado. Que todo eso no son más que maledicencias de Albareda.

Relacionar su renuncia a desembarcar en la empresa de Garzo con el incendio son ganas de retorcer las cosas. Quiere presentarlo como que le dio miedo ir contra los que eran capaces de quemar un rascacielos para que no llegara al juez una documentación. Todo el mundo sabe que la operación fracasó por muchos motivos, entre otros que a Albareda le vencían las opciones de compra de las acciones que pensaba adquirir y que no encontró quien le financiara esa compra. Él quería llegar a la presidencia del consejo de administración por la cara bonita, pensando que bastaba el apoyo de alguien cercano al Gobierno para que sus sueños se hicieran realidad. ¡Vaya pardillo!

Pero, antes de que él abandonara, hubo que seguir y obtener información de mucha gente. Hubo que infiltrarse entre los escoltas de unos cuantos, incluso tuvimos a alguien mariposeando en el ambiente de Chueca que consiguió información muy jugosa del cerebro de la operación. Algo de eso salió publicado en algún confidencial. No, señoría, yo no he difamado a nadie. Es muy difícil controlar toda la información que se obtiene y a veces los mismos que la proporcionan, al ver que hay interés van y lo cascan, más que nada por sentirse importantes. En todo caso, el objetivo era conseguir que a muchos de ellos no les llegara la camisa al cuerpo. Era la mejor manera de que abandonaran el intento de desplazar a Garzo de la cúpula de su empresa para sustituirlo por Albareda. No puedo ocultarlo, porque ya se han hecho públicas muchas de las escuchas que hice para Garzo y ahí se ha visto que no solo quería tener información del pringao de Albareda y su entorno.

Compartir el artículo

stats