"Lo universal es lo local sin paredes". Miguel Torga, escritor.

Inversamente, quien levanta paredes convierte en algo rastreramente local lo que de universal pudiera haber en su impulso. Y eso vale tanto para quienes tienen las paredes de su lugar —pueblo, ciudad, región, país— como muros inexpugnables que les impiden ver nada valioso fuera de ellas y solo son capaces de juzgar lo exterior con sus aldeanas categorías locales, como para quien se empeña en hormigonar su chata realidad para recrearse en ella y reafirmarse en su imaginada superioridad. Porque únicamente desde un fatuo desprecio por lo ajeno se puede construir una identidad excluyente. Valga nacionalismo.