«Las estrellas del rock han muerto. Los escritores también. El teléfono ha acabado con todo. Los chavales sueñan hoy con ser ‘influencers’. Es decir, influenciar a un pequeño grupo de gente. La atomización capitalista ha convertido el planeta en un lugar con tantos ídolos que ha anulado la idea de ídolo». James Frey, escritor estadounidense.

De acuerdo, el héroe de nuestros días es el influencer. ¿Y qué coño es ser influencer? La pregunta es muy fácil de responder: influencer es todo el que tiene seguidores a cascoporro en Instagram, TikTok, Youtube o engendros similares. Y ¿por qué a alguien lo siguen multitudes en las redes sociales? Esa sí que es la pregunta del millón. Un escritor o una estrella del rock tienen habilidades conocidas y —salvo casos de notoria precocidad— de difícil y lenta adquisición, especialmente las de los escritores. La habilidad del youtuber o del tiktoker es que haya mucha gente dispuesta a seguirlo. Y ahí ya hemos entrado en la circularidad. En lo inefable.