Fernando López Miras presidió el pasado mes de septiembre la firma de un acuerdo conjunto entre el Gobierno regional y las organizaciones agrarias para defender en Bruselas una posición común ante los desafíos de la negociación de la PAC. El presidente de la Región aseguró ese mismo día que «no aceptaremos ni un solo recorte», insistió en que el Gobierno de la Región de Murcia «va a defender al sector con uñas y dientes, y donde haga falta», y emplazó al Ejecutivo central a «garantizar el agua que nos corresponde y a defender los intereses de la agricultura en el ámbito europeo».

Diez meses después, el Gobierno regional, en cumplimiento de ese compromiso adquirido por el mismo presidente López Miras en persona, no podía sino oponerse al documento presentado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para el diseño del Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PAC) orientado al reparto de fondos durante el periodo 2023-2027, ya que no recoge las necesidades de los agricultores y ganaderos de la Región de Murcia.

Resulta intolerable que el ministro Planas reúna a las Comunidades autónomas para llevarles un documento de manera precipitada, al que le faltan cifras concretas, estudios de impacto y elementos técnicos para conocer el alcance directo en las regiones españolas. De hecho, esta reunión llega tarde y mal, y la propuesta presentada no es en absoluto admisible porque mantiene viejos déficits. Si al Gobierno de Sánchez le importara de verdad el sector agrario, debería impulsar y liderar un acuerdo consensuado de carácter nacional. 

Afortunadamente, la mayoría de los consejeros autonómicos han respaldado la propuesta de la Región de Murcia de no votar la impresentable propuesta del Gobierno de Sánchez y continuar con las negociaciones, dada la inmadurez del documento planteado por el Ministerio. Emplazamos al ministro Planas a avanzar en esta tarea con seriedad, transparencia, consenso y concreción, para dar respuesta a las demandas del sector agrario.

Seguiremos llevando nuestras reivindicaciones, que son las de nuestros agricultores y ganaderos, a esta negociación, como la definición del agricultor activo como aquel que reciba de la agricultura al menos el 25% de sus ingresos, además de la creación de la Región del Sureste, que recoja las necesidades derivadas del secano que sufrimos. A ello sumamos la defensa de la ganadería con baja o nula tierra asociada y la creación de un ecoesquema que incluya la singularidad del sureste español, con apoyo económico a las medidas que permitan a agricultores y ganaderos hacer frente al avance de la desertificación.

En ningún caso podía admitir el Gobierno regional un mal acuerdo, ya que supondría un drama para miles de familias que viven de la agricultura. Lo que resulta lamentable es que el PSOE de la Región de Murcia se haya congratulado y haya ensalzado la propuesta que pretendía imponer el Ministerio, y solo por seguir a pies juntillas las directrices que dictan desde la Moncloa.

Si el PSOE se hubiera sentado una sola vez con los agricultores y ganaderos, comprobaría la importancia que tiene para miles de familias incorporar las demandas del sector al acuerdo de la PAC. Además, los socialistas murcianos demuestran su total ignorancia en un tema fundamental para la Región. Menos mal que el Gobierno regional lleva la voz de los agricultores y ganaderos allí donde sea necesario y seguirá peleando para ver reflejadas en el acuerdo sus reivindicaciones, tras mantener numerosas reuniones con el sector. 

Sea como fuere, ¿qué podíamos esperar de un PSOE que en la Región de Murcia se pone de perfil ante el ataque de Pedro Sánchez con el cierre por fascículos del Trasvase Tajo-Segura? Ni más ni menos, que tampoco defienda que el agricultor, que se mancha los pies en la tierra, sea el beneficiario de las ayudas. Tampoco al sector ganadero, olvidado y maltratado por el Gobierno de Sánchez, como demuestran las desafortunadas declaraciones del ministro Garzón, que hace tiempo que debería haber sido cesado, además de por incompetente, por su dañina irresponsabilidad.

Frente a un PSOE perdido y desnortado que solo sale públicamente para elogiar a su jefe Sánchez, el compromiso del Gobierno regional se demuestra con hechos. Seguiremos trabajando y batallando, con absoluta lealtad pero con toda firmeza, para alcanzar un acuerdo de ámbito nacional en el que queden garantizadas todas las demandas del sector agrario y reconocidas las particularidades de cada región.