17 de noviembre de 2020
17.11.2020
La Opinión de Murcia
Punto de vista

La vacuna Pfeifer y otras

16.11.2020 | 21:32
La vacuna Pfeifer y otras

Cuando hace dos semanas publiqué en LAS OPINIÓN un artículo titulado La Vacuna, no preví que Pfizer-BioNTech (P-B) fuera a publicitar mundialmente los resultados preliminares (Fase III) de su vacuna BNT162b2 Covid-19 (C-19). En una muestra de miles de voluntarios, distribuidos por varios países, edades y etnias, el 90% de un grupo de 94, que habían recibido la segunda dosis quedaron protegidos a la exposición del virus a la semana de haberla recibido.

Todavía faltan otras dos semanas para corroborar los resultados y hasta dos años para verificar que no tiene efectos adversos, siguiendo los protocolos generalmente establecidos para las vacunas ( le falta la fase IV: continúa la evaluación, al tiempo que tiene que ser aprobada por los organismos competentes, y comercializada). El fundamento de una vacuna, como es sabido, es que prevenga la enfermedad, evite su contagiosidad, y carezca de efectos adversos; aunque algunos mínimos pueden tolerarse, como es sabido por aquellos que se vacunan anualmente para la gripe común.

Este esperado evento médico, no sólo para esta marca de vacunaC-19 (porque ya dijimos que se estaban experimentando muchas) ha sido respondido por gran número de científicos. Casi todos le dan la bienvenida. Se repite que, de momento, sólo se sabe que ha sido efectiva para contener la sintomatología, dos semanas post segunda dosis; pero no si prevendrá una nueva infección y bloqueará la transmisión. Y algo de mucho interés: si la vacuna reconocerá las futuras mutaciones del C19. Ello no parece ser gran problema con las vacunas mRNA (que no es sólo la P-B), ya que por la misma bioingeniería de la inicial se pueden modificar o ir modificando.

La gran novedad científica de este tipo de vacunación viral es el vector inmunizante: el mRNA, que es una parte mínima del virus, en contraposición al de usar el virus completo, pero atenuado. El gran inconveniente es la necesidad de altísima refrigeración para su almacenaje y transporte. El mRNA es un segmento de ácido ribonucleico mensajero que codifica la formación de una proteína. En el caso de la P-B es la proteína de la espícula, mediante la cual se ancla el virus en los receptores de membrana de las células del infectado. De esa manera entra en sus células que las utiliza para autofabricarse y multiplicarse a gran velocidad, destruyéndolas.

La vacuna es ese mRNA combinado con una nanopartícula lipídica (como una envoltura grasa). Cuando se inyecta, las células que se encargan de la inmunidad del sujeto (huésped) empiezan a fabricar proteínas de la espícula, que en principio sería peligroso, pero entonces, el huésped responde con fabricación de anticuerpos contra esa proteína patológica. Así, ya tenemos los anticuerpos que responderán a la entrada del C-19 completo y detendrán su multiplicación. (La enfermedad es la SARS-CoV-2 y el agente etiológico, Covid-19)

Otras vacunas que muy pronto serán anunciadas a bombo y platillo, al igual que la P-B, serán: MODERNA, Oxford Astra Zeneca, la rusa Sputnik V, y las chinas. La primera también usa mRNA en una nano-partícula lipídica. La segunda, AZD 1222, usa un adenovirus de simio no patógeno como vector de transporte del C-19; un caballo de Troya que entra en el huésped sin causarle enfermedad, pero transportando el virus. Sputnik V, Gam-COVID-Vac es un vector viral, también un adenovirus ( de la gripe común) fusionado con la proteína de la espícula C-19. Y, sólo una de las chinas: Sinofarm, del Instituto Wuhan. Usa un C-19 inactivado. Hay muchas más, que en el caso que destaquen con respecto a las presentadas, las comentaremos.

En otro artículo, La enseñanza de los jóvenes en tiempos del Covid, parafraseando a García Márquez, animaba a profesores y alumnos a dedicar parte de su tiempo lectivo y de estudio a familiarizarse con el vocabulario que también no ha traído esta pandemia. Sabemos todavía poco de otros aspectos de la misma, no sólo el científico. Y no sabemos cuánto tiempo estará con nosotros y en qué medida nos cambiará la vida.

Nos conviene por lo tanto estar al tanto de la información que se genera cada día; porque, como en el caso de la vacuna, la sociedad debería estar preparada por si la declaran obligatoria, o, necesaria para viajar (aunque sea al pueblo del al lado ).

Aparte de las aulas, me consta que fuera de ellas todos queremos entender mejor lo que nos dicen (o no dicen) al respecto. No hay que confiar la suerte a 'la vacuna' ni creer porque se nos diga que, 'pronto llegará'. Desde luego es encomiable cómo en tan corto tiempo se ha progresado tanto, que para otras pasaron muchos años. Aplaudamos a tantas mujeres y hombres que no salen de sus laboratorios investigando para ayudar a la Humanidad. Y, distingámoslos de esos otros que parecen más sanadores que verdaderos médicos, o hechiceros de tribus, que no paran de dar información que no está contrastada científicamente, y más tarde la cambian, lo que causa confusión y alarma.

Van ganando atención , a falta de una vacuna efectiva y segura, otras que estimulan la inmunidad. Ya comentamos la de la tuberculosis (BCG), la de la gripe común anual que tenemos a mano, y otras como la del tétanos. Cada día van apareciendo noticias al respecto que también necesitan de estudios reglados y reproducibles. Pero, el principio de que todo agente viral o bacteriano atenuado, no patógeno para el que la recibe, en formato de vacuna o post-infección superada, parece recomendable por sentido común (que no hace falta que sea médico). El alcohol bebido en exceso, las drogas, el cansancio extenuante, y todo aquello que debilite al sistema inmune de forma consciente, no en el caso de enfermedad previa, evítese.

Mientras que hasta por fin, tengamos una vacuna segura no nos precipitemos: lleve una vida sana si es posible al aire libre, evite reuniones grupales, mantenga las distancias (sobre todo, si bromeando, no le cae bien), use mascarilla bien colocada, lávese las manos y las aberturas de la nariz y las órbitas con cuidado, no los ojos. Si es posible dúchese y lávese el pelo con gel a diario. Cepíllese los dientes y haga gárgaras con un colutorio.

Cámbiese de ropa al llegar a casa si ha estado fuera durante horas. Anime a los niños a seguir su ejemplo. Para aquellos a los que las multas dinerarias no le importan por transgredir estos elementales consejos, mejor que hagan trabajos sociales de inmediato, limpiando los espacios urbanos y/o vigilando a otros transgresores, y sean conocidos por los que sí cumplen con sus deberes de ciudadanos responsables con el bien común. ¡Quizás esto les corrija su insensatez!

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