16 de noviembre de 2020
16.11.2020
La Opinión de Murcia
Murcia D. F.

Servicios sociales desbordados

"Los contratos por programas concretos y la interinidad parece que son las dos opciones elegidas por el Ayuntamiento demostrando que la estructura de un departamento tan básico como los servicios sociales tiene los pies de barro"

15.11.2020 | 20:28
Servicios sociales desbordados

La segunda ola no está siendo mejor que la primera y la ayuda que presta el Ayuntamiento de Murcia a familias vulnerables está demostrando ser insuficiente ante la avalancha de peticiones

Las costuras del sistema han estallado y en esta segunda ola es más evidente, aún si cabe que en la primera, que las instituciones públicas no llegan a ofrecer el amparo necesario a familias y a personas que demandan una acción ágil de las Administraciones. Lo ha dicho alto y claro Cruz Roja, que ha informado de que el 74% de sus usuarios nunca habían precisado ayuda y ha dado cifras que dejarían a cualquiera atónito: 30.000 personas han sido atendidas por esta ONG en medio año de pandemia.

Los servicios sociales del ayuntamiento de Murcia pueden dar fe de cómo se encuentran las familias del municipio capitalino, que cada vez acuden con mayor frecuenta a este departamento que está totalmente desbordado.

Ya lo estaba en los primeros meses de pandemia con un aumento de atención del 300% (según datos de los sindicatos SIME y CC OO), lo que obligó a la Administración local a tener que emplear a más personal que, en algunos casos, han visto vencidos sus contratos hace unos días.

Y a los que se les ha renovado in extremis (dos días después de vencer su contrato) sin que parezca que haya una planificación a medio y largo plazo para dar respuesta a tan tamaño problema. La precariedad se ha instalado en los servicios sociales municipales con contratos de trabajo que dejan mucho que desear y que suponen un nulo estímulo para unos trabajadores a los que les puede afectar más que a otros los distintos escenarios que está provocando la covid-19 al estar en primera línea de la atención como los sanitarios.

Los contratos por programas concretos y la interinidad parece que son las dos opciones elegidas por el Ayuntamiento demostrando que la estructura de un departamento tan básico como los servicios sociales tiene los pies de barro y puede ser vencida ante cualquier contratiempo que, en el caso de la pandemia, parece que será sostenido en el tiempo. Por eso, es más necesario que nunca plantear un proyecto político que trascienda el día a día y que no se base únicamente en levantar la persiana para poner tiritas. Sólo así se dará una respuesta certera a los ciudadanos que lo precisen en momentos tan delicados como el actual.

Los servicios sociales municipales, al igual que Cruz Roja, han visto aumentar el número de sus ´clientes´ con todo tipo de familias. Incluso, aquellas que nunca han pedido ayuda o que vienen de fuera.

Un perfil del necesitado que va cambiando dependiendo del contexto y de la situación del momento y que puede llegar a la categoría de drama cuando las personas en cuestión tienen incluso trabajo, pero éste no les da para cubrir las necesidades de su familia.

Por esta razón, es más urgente que nunca establecer estrategias y políticas que favorezcan revertir estas situaciones. La ONG ya se ha marcado como prioridad el acceso de los desfavorecidos al mercado laboral y el apoyo a menores en edad escolar con el fin de hacer frente a la brecha digital, garantizando el acceso a la educación, unos objetivos que deberían marcar también la política municipal del ayuntamiento de Murcia en su camino a establecer estrategias de futuro.

De no ser así, la grieta de la desigualdad se hará todavía más grande en la capital de la Región. Por nadie pase.

PP y C's, en calma chicha

Así se encuentra en estos momentos la relación de los dos socios de gobierno en Murcia. Tras la aprobación de los presupuestos municipales con los votos a favor del Gobierno local, las relaciones entre ambos partidos han mejorado y así lo escenificaron en el último pleno ordinario, en el que el PSOE se puso de los nervios al ver cómo sus mociones eran enmendadas por populares y naranjas.

No obstante, que no se confíen PP y Cs porque este estado de tranquilidad puede presagiar nuevas tormentas y simplemente signifique que uno de los bandos se esté rearmando para una nueva escaramuza.

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