11 de noviembre de 2020
11.11.2020
La Opinión de Murcia
Plaza pública

Prensa libre

10.11.2020 | 22:28
Prensa libre

Una de las disposiciones que más me ha llamado la atención, es esa del control de lo que tiene que ser verdadero o falso, y es precisamente Moncloa la que nos dirá lo que tenemos que saber. No se trata de frivolidad, pero atendiendo a los datos, este Gobierno de alarmas nos acorta libertades importantes y la mayoría nada tienen que ver con la salud, ni con la Covid-19, como el de la libertad de los padres a elegir la educación para sus hijos y por mucho que digan los afines al sistema, la educación especial ha pasado a la historia; tiempo al tiempo.

Contando otros despropósitos hallamos el intento de controlar el Consejo General del Poder Judicial sin acuerdo de la oposición, el blanqueo a Bildu, la tapadera a la imputación del secretario de Organización de Podemos, el afán de cargarse todo lo que huela a privado, etc. Sin embargo, da la sensación de que diversos mass media se adecúan a los prejuicios ideológicos del poder y guardan un silencio sospechoso. Esto conlleva a que un número creciente de españoles estén sedientos de noticias políticas neutras, de manera que ya no confían en que se les informe de forma honesta. De estos barros, esos lodos y, según el último informe de Reuters Digital News, los medios españoles tienden a perder la credibilidad, siendo una de la más baja de Europa (Digitalnewsreport.es 10/2020).

No hace mucho, los indignados de mayo de 2011, no sólo denunciaban la falta de democracia en España, sino también la insuficiencia de los medios para responsabilizar a las élites políticas y económicas ante los intereses de los ciudadanos. En este sentido echo de menos la participación ciudadana tan exigida desde la izquierda y tan denostada ahora que ejercen el poder. Este jaque al periodismo libre pone en evidencia la mordaza a la libertad de expresión y que también ahora más que nunca, los medios de comunicación libres son imprescindibles para el desarrollo de la democracia.

No olvidemos que el cuarto poder tiene un papel fundamental en el funcionamiento del Estado de Derecho, porque ejerce de observador de las instituciones y de denunciar los abusos. El acceso a la información es un derecho básico, por eso una sociedad libre necesita una prensa independiente que nos permita tener conocimiento de lo que sucede en nuestro entorno, para poder actuar en consecuencia. Sería una pena que la prensa, que está para controlar al sistema, sea parte del sistema, y como se confirme la sospecha, no sería de extrañar que muchos se declaren antisistema.

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