04 de noviembre de 2020
04.11.2020
La Opinión de Murcia
Así lo veo

El interés común de los extremos

Toda esa violencia me ha producido una profunda tristeza, pero también me ha llenado de esperanza la actitud de algunos jóvenes que han sido un ejemplo de comportamiento cívico

03.11.2020 | 20:13
El interés común de los extremos

En Murcia y Cartagena, como en otros lugares de España, hemos asistido en las ultimas noches a la actitud vandálica de grupos de jóvenes a los que, no se porqué, se les ha dado en llamar 'negacionistas' de la pandemia. Y yo me pregunto: ¿negacionistas de qué? Muchos de ellos, ni siquiera saben que es eso, muchos de ellos han asistido a dichos encuentros, convocados por las redes sociales, sabiendo que el objetivo era la destrucción del mobiliario urbano, la quema de contenedores, el barullo y el enfrentamiento con las fuerzas del orden. Ni les preocupa el coronavirus, ni conocen el contenido del estado de alarma. Lo que buscan, al extraño grito de libertad, en las gargantas de quienes jamás han respetado unas mínimas normas de convivencia, de quienes nacieron ya en un Estado democrático y libre, es la destrucción de esa libertad.

Y una vez más, los extremos se tocan, y las redes sociales son un claro ejemplo de ello. Y si voceros de Podemos ( Pablo Iglesias en su cuenta de Twitter habló en este sentido) culpan de estos actos vandálicos a grupos fascistas, movilizados, según ellos, por Vox, estos últimos acusan a grupos de extrema izquierda, encarnados, para ellos, en Podemos. Y todo esto, desde una enorme irresponsabilidad en dos partidos con presencia en el Parlamento español, que deberían de ser mucho más cautos, más prudentes a la hora de alentar a esa gente dispuesta a todo y que solo necesitan que alguien les anime lo más mínimo para armarla. Sí, aquí, al parecer, Podemos y Vox, según ellos, andan en esas cosas. Unas cosas que, a veces, pueden irse de las manos.

Como ha ocurrido en Barcelona, donde junto a la quema de contenedores, se producían barricadas incendiadas, y los asaltos a establecimientos (el espectáculo de un grupo de jóvenes robando bicicletas en uno de esos establecimientos es bochornoso), en medio de los gritos de uno y otro signo político. Desde los antisistema; a los que les da igual quien haya convocado la fiesta porque lo importante es la destrucción y el caos que siembran a su paso, a los chicos de Torra, para quienes aquello de 'apreta' debe de ser esto también; el aprovechar las oportunidades que se presentan para dejar impresa su firma de vandalismo, que el señor expresident arengaba y animaba, porque ante el caos hay ideas que se defienden mejor. Y ya puestos a animar el cotarro, bien está que aparezca la muchachada que forma parte de los Boixos Nois, un grupo ultra de extrema derecha del Fútbol Club Barcelona, que como llevan mucho tiempo a los que no se les da mucha bola, también aprovecharon para pedir la libertad que ellos no conceden a los que no piensan igual. Ya ven, en los extremos, pero con intereses comunes.

He seguido con mucha atención todas las reacciones que se han venido produciendo en las calles de muchas ciudades españolas con motivo de los distintos confinamientos perimetrales. Y lo que he visto me ha producido una profunda tristeza, pero también me ha llenado de esperanza la actitud de algunos jóvenes que han sido un ejemplo de comportamiento cívico, destacando la actitud de un grupo de jóvenes de Logroño que salían a las calles de esa ciudad, a primeras horas del pasado domingo, para arreglar los destrozos ocasionados en la vía publica de la capital riojana, limpiando, y recolocando el mobiliario urbano dañado por los disturbios. Unos jóvenes que habían respondido a la convocatoria por redes de Pablo Alcalde, un joven de 16 años que aparecía en las pantallas de televisión para decirnos que no todos los jóvenes son iguales, que él es hijo de una barrendera que llega a su casa agotada de trabajar para poder dar de comer a su familia, y que estaba indignado con lo que estaba viendo.

Pero esa señora, ha hecho mucho más que darle de comer a su hijo, le ha dado unos valores que se reflejan en la actitud de este estudiante de bachillerato que nos ha demostrado que, como él dice, todos los jóvenes no son iguales.

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