04 de noviembre de 2020
04.11.2020
La Opinión de Murcia
De un grano de arena

Esperanza

03.11.2020 | 20:14
Esperanza

La esperanza, ¿se acuerdan? Virtud teologal que estudiábamos en aquel catecismo que recitábamos, que guía nuestra formar de obrar y de comportarnos desde la razón y la fe.

Ese es el término que me permito ofrecerles en tiempos de zozobra moral, de hastío y desmoralización que trae la nueva oleada de enfermedad y muerte del maldito coronavirus.

Muerte que vuelve a cebarse con los débiles e, incomprensiblemente a estas alturas, con los ancianos de las residencias. ¿Cómo se permite que después de la tragedia que se adueñó de esos lugares dejando el 60% del total de muertos en todo el país, el coronavirus haya entrado de nuevo? Esta vez el desconocimiento, la falta de protocolos o material no serán excusas ante el juez que pedirá responsabilidades.

Me dejo llevar por la indignación cuando de lo que quiero escribir con templanza. Porque más desde la razón que desde la fe, debemos replicar a ese estado de ánimo anunciando lo que está por venir en las próximas semanas. Que vendrá, no lo duden.

Hablo de las vacunas que llegarán en primavera aunque su efectividad no sea la ideal por culpa de las prisas. Este noviembre, de hecho, la estadounidense Pfizer y la alemana BioNTech solicitarán a la Agencia Federal del Medicamento la aprobación para comercializar una de ellas a comienzos de 2021.

En la misma situación temporal, frente a la Agencia Europea del Medicamento, se encuentra ya el antídoto de AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Vacunas de Moderna, Jansen, Johnson and Johnson o Curevac están también concluyendo sin contratiempos sus fases experimentales. Podemos llegar a primavera con una decena de inmunes que harán posible que durante los doce meses siguientes más de la mitad de la población mundial pueda contar con la dosis, incluida la de recuerdo si hace falta.

Pero hay más: laboratorios y departamentos de Farmacología de medio planeta rastrean compuestos activos, muchos ya existentes en otros medicamentos, que sean más eficaces todavía de los que ya se suministran para aplacar los efectos de la enfermedad y reducir el tiempo de recuperación de los afectados más graves. Fármacos vitales para aliviar la presión hospitalaria que estos días roza la desesperación

En 2021 acabaremos domesticando el coronavirus hasta un grado de peligrosidad y de cohabitación equivalente al virus de la gripe. Pero, mientras tanto, quedará aguantar y superar el embate del invierno poniendo a resguardo a los vulnerables.

Con responsabilidad y con esperanza afrontamos este noviembre.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook