20 de octubre de 2020
20.10.2020
La Opinión de Murcia
Maneras de vivir

Qué difícil es ser médico

20.10.2020 | 04:00
Qué difícil es ser médico

Hace unos meses, durante el confinamiento, escribía un artículo (¡Qué grande es ser médico!), en el que hacía referencia a la labor de estos profesionales durante aquellos difíciles días que hemos vivido. Con inquebrantable compromiso y absoluta dedicación y, siempre, priorizando la salud del paciente (aun a sabiendas del riesgo que corría la suya, por la precariedad del material de protección y la falta de personal), han trabajado en hospitales, centros de salud, servicios de emergencias, residencias de ancianos... Por eso, ahora, aparte de decir, ¡qué grande es ser médico! tengo que añadir: ¡qué difícil es ser médico! Infames contratos laborales, bajísimos sueldos, enorme responsabilidad, que se ponga en duda su criterio porque el paciente haya leído en internet algo distinto, ver cómo se utilizan las urgencias para asuntos sin importancia, la falta de respeto con el que tantas veces se dirigen a ellos€ Por esto, y aquí ya hablo como médico jubilado, estos grandísimos profesionales han sido víctimas de esta crisis sanitaria. Aunque el problema ya venía de antes. Desde hace años no nos cansábamos de denunciar las interminables listas de espera, falta de personal, de camas hospitalarias€ Si a esto le sumamos todo lo vivido en los últimos meses, pues a la vista los hechos. «Médicos y enfermeras estamos al límite», publicado el 6 de septiembre en un diario nacional. «Los médicos de los centros de salud, agotados con hasta 90 pacientes al día», titular de hace unos días en otro diario€ Presidente, usted que se ha rodeado de un equipo de nada más y nada menos que de 22 ministros, viendo esto, ¿tiene la conciencia tranquila? ¿recuerda cuándo fueron enviados al campo de batalla con tirachinas? ¿está al corriente del estrés postraumático y los niveles de ansiedad entre el personal sanitario? ¿y de lo que puede venir ahora? ¿habla de esto con los señores Illa y Simón? Señor, los médicos son personas, no máquinas. Han sufrido y sufren precariedad laboral y sobrecarga asistencial. Han vivido situaciones difíciles y, si vuelve a ocurrir, se puede reactivar todo lo acumulado, generando una reacción más intensa a nivel emocional y, por tanto, más difícil de gestionar. Solo se me ocurre, queridos colegas, daros las gracias por vuestra entrega y desearos mucho ánimo, porque, efectivamente, ¡qué difícil es ser médico!

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