29 de septiembre de 2020
29.09.2020
La Opinión de Murcia
Plaza pública

El burrito y la zanahoria o los centros educativos con horario de jornada partida

29.09.2020 | 04:00
El burrito y la zanahoria o los centros educativos con horario de jornada partida

Es increíble la capacidad de manipulación que han desarrollado nuestros políticos. Hay libros como Psicología de las masas y análisis del yo, de Freud o Técnicas prohibidas de persuasión, manipulación e influencia, de Steve Allen, entre otros muchos, que deben haberse convertido en sus libros de cabecera. Y ante esto, los ciudadanos debemos empezar a espabilar porque nuestro bienestar depende de ello.

Según el New York Times, «nuestros políticos tienen escasos incentivos para buscar la excelencia porque saben que los españoles votan a sus partidos con una lealtad solo equiparable a la que sienten por su equipo de fútbol». Señoras y señores, vamos a dejar de comportarnos como activistas y comencemos a actuar como ciudadanos que velamos por nuestro propio bienestar. ¡Abramos los ojos!

Mi decepción con mis conciudadanos a día de hoy es absoluta y os estaréis preguntando a cuento de qué viene todo esto. Pues se debe a que juegan con nosotros al despiste y estamos completamente ciegos y eso nos hace vulnerables.
Salud Pública, ante la solicitud de las AMPAS de los colegios con horario de jornada partida de la Región de Murcia de una valoración de riesgo de nuestros centros en términos de movilidad y afluencia por la situación sanitaria en la que nos encontramos, ha dictaminado que «no, pero sí». A ver, señores, ustedes, en una situación de pandemia tan grave como la que estamos viviendo, no se pueden permitir esta ambigüedad malintencionada.

Sí, malintencionada. Hay intereses en juego que nada tienen que ver con la salud y no han querido pillarse los dedos. Han cogido un palo y han colgado una zanahoria de él y la han dirigido hacia los centros educativos. Y, ¡oh, sorpresa!, ahí vamos los padres, cual burritos tras la zanahoria.

¡Parad! ¡Pensad!

Tanto los centros educativos como sus AMPAS tienen la obligación de velar por el bienestar y los intereses de todas las familias que formamos parte de esos centros. Y ello pasa, no sólo por un tema económico, como pueden creer algunos, sino por garantizar, en la medida de lo posible, la conciliación laboral y familiar de sus familias.
Salud Pública no puede dejar en manos de un centro educativo la decisión de adoptar una medida que compete, única y exclusivamente, a Sanidad.

Vivimos tiempos en los que si Sanidad lo ha estimado necesario, se han tomado medidas y se han impuesto restricciones para las que no nos han consultado. ¿Por qué esta medida se ha dejado a la voluntad de un centro educativo?

Padres y madres, dejemos de mirar la zanahoria y dirijamos nuestra mirada hacia la mano que la sostiene. No somos burritos.

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