12 de septiembre de 2020
12.09.2020
La Opinión de Murcia
Cartagena DF

Doble pauta

Nos gobierna un tripartito que minimiza las siempre infructuosas disputas políticas, que se reducen prácticamente a las críticas sobre una gestión municipal, supuestamente en detrimento de nuestro municipio, procedentes de Movimiento Ciudadano...

12.09.2020 | 04:00
Doble pauta

La lista de material escolar que mis hijas deben comprar para este raro e incierto curso que nos acecha incluye varios cuadernos de doble pauta, vamos, de los de dos rayas de toda la vida. Y allá que se lanza uno a la búsqueda de las libretas, suponiendo que se trata de una tarea rápida, sencilla y sin complicaciones. Nada más lejos de la realidad. La variedad de modelos es tal, hoy en día, que la adquisición de una o varias libretas lo meten a uno en un atolladero difícil de imaginar antes de afrontar la misión. La nota del colegio especificaba que las tapas de los cuadernos debían de ser duras.

En principio, ningún problema, salvo que recorras tres chinos, cuatro papelerías y un par de Todo a 2 Euros, porque ninguno de ellos tiene las dichosas libretas con tapas de cartón duro y, en la que los encuentras, no las tienen del color rojo que te piden en la lista. Hay de tapas de cartón blando, de plástico más o menos rígido. ¿Valdrán como duras las tapas de plástico? se pregunta uno. Decide llamar a un amigo para salir de dudas, pero descubre que está igual de desconcertado. Finalmente, resuelve comprar una de entre la amplia oferta que hay y que sea lo que Dios quiera. Pero entonces, el librero le pregunta: «¿De doble pauta ancha o de doble pauta estrecha?». ¡Y yo que sé! La nota del cole no lo precisa y su amigo, al que vuelve a llamar, le cuenta que escogió al azar. Decide hacer lo mismo. Tema libretas de doble pauta zanjado por fin, pero agotado por el pateo y por tanta disyuntiva.

La diversidad que tanto se predica en estos tiempos tal vez sea buena y debemos respetar y amoldarnos a las múltiples y variadas sensibilidades y necesidades que se presentan en nuestra sociedad, pero dudo mucho que quien incluyera en nuestro sabio refranero español aquel de que en la variedad está el gusto lo hiciera pensando, precisamente, en unos sencillos cuadernos.

Ya sé que en esta vida no todo es A o B y que no siempre dos más dos son cuatro, pero también sé que, en multitud de ocasiones, en numerosos detalles nos complicamos la existencia sin necesidad y de forma absurda. Claro que la vida es una elección constante y que cada decisión conlleva sus consecuencias. Precisamente por eso, no debemos detenernos en minucias que nos distraigan de lo que realmente importa y el problema es que cada vez son más las ofertas anodinas que nos ponen delante para desviar nuestra atención y no siempre somos capaces de sortearlas.

La insignificante experiencia vivida con los cuadernos de doble pauta la he trasladado al panorama político actual, donde no solo nos prometen y venden el oro y el moro de todos los colores y sabores que se les ocurren, para tenernos entretenidos, sino que también nos muestran pautas de comportamiento que se desdoblan a conveniencia del momento y la situación de poder u oposición en que se encuentren. Y nos marcan normas y modelos a seguir que, al día siguiente, revocan.

Unos ofrecen unidad cuando, realmente, promueven división. Otros presumen de espíritu de servicio, pero se niegan a alinearse con el diálogo y el entendimiento. Todos nos tratan de ofrecer las verdades del barquero, su lado bueno de la cara, lo bien que nos irá si les seguimos, porque son los mejores y porque están abiertos al acuerdo y al consenso. Nosotros, al menos el que quiera, solo vemos disputas, rivalidades e intereses propios, que ni siquiera son capaces de dejar de lado en esta pandemia. Mientras, los nuestros se siguen muriendo, se siguen arruinando.

En nuestra Cartagena, por suerte o por desgracia, nos gobierna un tripartito que minimiza las siempre infructuosas disputas políticas, que se reducen, prácticamente, a las críticas sobre una gestión municipal, supuestamente, en detrimento de nuestro municipio, procedentes de Movimiento Ciudadano y que, no obstante, se muestra colaborador en la batalla social contra el Covid-19.

Nos enfrentamos a una situación que está cambiando la historia y que nos está desvelando muchas cosas buenas, pero también que nosotros podemos ser tan dañinos para nosotros mismos como el peor de los virus, si ofrecemos una doble cara. Que dejen ya de liarnos, distraernos y engañarnos con sus dobles pautas.

Como cantaba Jarcha allá por los ya lejanos setenta, todos queremos lo mismo, vivir nuestra vida sin más mentiras y en paz. Queremos libertad. Sin ira.

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