Hace unos días, el director médico del hospital de Cieza, Luis Aguirán, fue destituido por lo que el Servicio Murciano de Salud, SMS, califica de «error en la introducción de los últimos datos de las listas de espera», concretamente en la especialidad de rehabilitación. El 'error' consiste en haber dejado a 805 pacientes sin registrar, durante cinco meses, en un limbo temporal a la espera de que alguien te llame para darte una cita con el especialista de turno. Lo que habitualmente se conoce como agenda cerrada de la lista de espera.

Este caso es, sin embargo, la punta del iceberg, porque aunque el SMS insista en que se trata de un error administrativo y un caso aislado, lo cierto es que existen 9.023 pacientes (10,4%) en el conjunto de todas las áreas de salud en lista de espera para consultas externas sin fecha citada, aunque registrados, no como en el caso de Cieza. Pero si se trata de una prueba diagnóstica, el porcentaje asciende al 77% sin fecha asignada (30.203 pacientes).

Las cifras que publica el SMS nos dejan la cruda realidad de que solo un 17,5% del total de pacientes de todas las listas de espera están citados dentro de los plazos establecidos legalmente. Este es el dato del que puede presumir el Gobierno regional, lo cual plantea la necesidad de evaluar a fondo el resultado de los pactos de gestión sobre las listas de espera. Pactos que firman todos los años las respectivas áreas de salud y que cuentan con su correspondiente dotación presupuestaria para rebajar estas desastrosas estadísticas.

Dicho de otra manera, está urgiendo una auditoría de la gestión de las listas de espera en nuestra región, tan necesaria como las explicaciones que estamos todavía esperando del gerente del Área de Salud de Cieza, Carlos Arenas, responsable de dichos pactos en su área de gestión. Como siempre en estos casos los de arriba cortan por lo sano antes de que el problema les alcance, en este caso le ha tocado al doctor Aguirán. Pero no hay duda de que el problema no es solo del hospital de Cieza, sino del conjunto del Sistema Murciano de Salud y por tanto, es su responsable el que debe dar explicaciones en sede parlamentaria y si las explicaciones no son satisfactorias, dimitir. Pero no olvidemos que el consejero de Salud no es el último eslabón de la cadena.