10 de febrero de 2020
10.02.2020
Por si encaja

Cuidado con la estrategia

10.02.2020 | 04:00
Cuidado con la estrategia

Lo peligroso de fomentar medidas en pos de la igualdad de oportunidades es que ¡plof!, sin darte cuenta se te ha subido a las barbas el Mirandés. Lo complicado puede ser lo que sigue.

Sí, porque profundizar en la democratización de diferentes áreas está muy bien. Pero trasladémoslas al terreno de juego saudita, a cuyas autoridades el tal Rubiales les ha sacado un dineral por acercarles los cromos más solicitados. Dado que los gestores saben que por allí tonterías, ninguna, se han puesto a buscar al club del estadio de Anduva por si se mete en el cartel del torneo de relumbrón que han sufragado. Los compradores están escrutando el álbum de fotos del presi de la española, amén de revisar el contrato de pe a pa. Y estos no se andan con chiquitas.

Recordemos que las prevenciones sobre la cita en Yeda el mes pasado de Madrid, Barça, Atleti y Valencia fueron nuestras y centradas en la discriminación de la mujer. La denuncia fue aprovechada por Ayuso para acudir sin velo y, aunque las extranjeras no tienen obligación de llevarlo, intentó sacar partido con ayuda del tuit de su Martínez-Almeyda: «Esta noche has hecho más por los derechos y libertades de las mujeres que el feminismo de las bonitas y de los bonitos». De estar en la próxima edición un equipo humilde y un exponente vasco, no es difícil imaginar que tendremos al pie del cañón al vicepresidente y a la ministra de Igualdad sin necesidad de cargar con Billy el Niño, un pelagatos al lado de lo que se maquina en las estancias del príncipe heredero.

El descarte del Getafe, salvo hazaña mayor aún en la tabla, ha suavizado algo el clima. Hasta Riad había llegado que se trata de una formación de armas tomar, que va a muerte. Al periodista Khashoggi llevaban tiempo esperándolo y cuando entró en el consulado de Estambul salió troceado, de modo que si la escuadra de Bordalás enseñaba los dientes, mal lo tenía. Y ni Gobierno ni Federación habrían abierto la boca sobre lo ocurrido por una sencilla razón.

Las armas que emplean son nuestras.

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