09 de febrero de 2020
09.02.2020
Punto de vista

El veto parental, una aberración

"¿Acaso se puede permitir que niños que se han criado en un entorno de malos ejemplos e incluso de maltratos no puedan aprender en la escuela que esa mala vida que conocen es una anomalía?"

09.02.2020 | 04:00
El veto parental, una aberración

"Las leyes educativas establecen la importancia y necesidad de la educación en valores democráticos, tales como la responsabilidad, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, el respeto a la diversidad, el diálogo, la libertad, la pluralidad, el cuidado de la naturaleza€"

Recientemente ha visitado Murcia el director de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán. Señaló que «el Gobierno de la Región es el único de todo el país que tiene una instrucción que permite el veto de los padres de familia a cuestiones de formación en igualdad, en no discriminación o en derechos humanos. Esto es preocupante», enfatizó.

El veto parental impuesto por el Gobierno de la Región de Murcia, aprobado por Vox, PP y Cs, atenta contra la educación democrática porque impide a los alumnos y alumnas de los centros educativos acceder a conocimientos que les permitan formarse y ser críticos sobre aspectos fundamentales de la vida, como el conocimiento y respeto de los derechos humanos, el origen del hombre, el impacto del ser humano en el cambio climático y respeto al medio ambiente, el conocimiento de las diversas confesiones religiosas, la gestión de la propia sexualidad, la igualdad entre hombres y mujeres, la prevención de la violencia de género y de las drogodependencias, el universo de las emociones, la solidaridad con los inmigrantes y refugiados€

Todos estos valores son constitucionales y están dentro del marco legislativo. El director de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán, señaló que «todos los niños tienen el derecho a ser educados en valores y en derechos humanos. Si un padre de familia no quiere que su hijo reciba esos valores, estaría fuera de la Constitución».

El veto parental contradice al Tribunal Supremo, al Tribunal Constitucional y al Programa de Educación en Derechos Humanos de Naciones Unidas, firmado por España.

Los que defienden el veto parental dicen que el profesor tiene que limitarse a impartir sus clases, sea matemáticas, física, lengua, etc., sin educar en valores porque esta tarea le corresponde a la familia. Ese concepto de educación es erróneo porque las leyes educativas establecen la importancia y necesidad de la educación en valores democráticos, tales como la responsabilidad, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, el respeto a la diversidad, el diálogo, la libertad, la pluralidad, el cuidado de la naturaleza€

Con el veto parental estaríamos impidiendo que los niños y niñas reciban una educación basada en valores democráticos y criterios científicos. Es por eso que considero el veto parental como una aberración. No se puede dejar la educación sobre estos temas solo en los padres de familia, pues muchos de ellos no se sienten capacitados para educar adecuadamente a sus hijos o lo que es peor, viven dando mal ejemplo. En algunos hogares lo único que ven los niños es infidelidades matrimoniales, violencia de género, gritos, peleas, alcoholismo, negocios sucios, corrupción€ ¿Acaso se puede permitir que niños que se han criado en un entorno de malos ejemplos e incluso de maltratos no puedan aprender en la escuela que esa mala vida que conocen es una anomalía? Otros padres ni tiempo tienen para estar y acompañar a sus hijos.

Hay quienes dicen que los padres tienen derecho a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos. Si tenemos que adaptar todo el sistema educativo a lo que cada padre o madre de familia considera, la educación sería una jauría de locos. Por ejemplo, una familia católica pediría que se dé clase de religión católica a sus hijos, otra musulmana exigiría que se dé clase de islam a los suyos. No se puede hacer la educación a la carta. Para eso hay unas Leyes de Educación que deben acatar todos los ciudadanos.

Hoy existe el AMPA que representa a las familias, donde se toman decisiones conjuntamente con los profesores. Llama la atención que padres de familia que defienden el veto parental no asisten a las convocatorias que el centro educativo realiza. Sin duda, una buena educación se lleva a cabo cuando hay una fluida relación entre los profesores y los padres y madres de familia.

Finalmente, el veto parental desautoriza y deslegitima a los profesores, que son personas capacitadas en el tema de la enseñanza y que han asumido la educación de los niños y adolescentes como una vocación pedagógica que da sentido a sus vidas.

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