28 de enero de 2020
28.01.2020
Desde mi picoesquina

López Miras se contradice, miente y teme a la libertad

28.01.2020 | 07:45
López Miras se contradice, miente y teme a la libertad

La capacidad para hacer el ridículo de nuestro presidente regional Fernando López Miras (en adelante, para abreviar, Fer), el mismo que quería establecer vuelos directos entre el rimbombante Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia y la localidad de Manchester United [sic], es asombrosa. Hace unos días, en una emisora de máxima audiencia nacional, a preguntas de su entrevistadora respecto de la polémica del llamado pin (en realidad, veto) parental, afirmaba sin ruborizarse: «No me consta ninguna denuncia. En ningún centro de la Región de Murcia, ni público ni privado, se está adoctrinando». Para afirmar más adelante: «La neutralidad ideológica de los maestros y profesores de la Región de Murcia es incuestionable». A lo largo de la entrevista, Fer incurrió en bastantes contradicciones como esta: si no hay problemas de denuncia y la neutralidad ideológica del profesorado es incuestionable, ¿a qué viene tanta insistencia en mantener el veto parental?

Y cuando, tras afirmar que la consulta a los padres para la realización de actividades complementarias por personal ajeno al centro otorga mayor libertad de decisión a las familias (la misma que se les ha restado quitando atribuciones democráticas en la toma de decisiones en los consejos escolares de los centros docentes), puso un burdo ejemplo para justificar esa medida, afirmando más o menos (¡agárrense!) lo que sigue: «Es sabido que Murcia ofrece al visitante una Semana Santa con tres o cuatro desfiles pasionales de alto interés turístico. Si, eventualmente, uno de los presidentes de cofradías quisiera acudir a un centro docente a impartir una charla sobre la Semana Santa, al igual que los padres deciden si sus hijos reciben o no enseñanza religiosa, podrían decidir sobre si esta charla es de su interés o no». ¡Acabáramos! Nuestro presidente manipula e intenta confundir al personal: no es comparable la asignatura de Religión, de oferta obligatoria por los centros en virtud de los Acuerdos del Estado con el Vaticano de enero de 1979, pero voluntaria para el alumnado por decisión de sus familias, que unas actividades complementarias que están integradas en el currículo escolar y que, en la medida en que son aceptadas y aprobadas por la comunidad educativa, son plenamente legales, evaluables y de obligado cumplimiento.

La denostada LOMCE, también llamada 'Ley Wert', en su preámbulo establece claramente que «uno de los principios en los que se inspira el sistema educativo español, es la transmisión y puesta en práctica de valores que favorezcan la libertad personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar cualquier tipo de discriminación». Justamente lo que las actividades complementarias persiguen.

El Decreto 198/2014, de 5 de septiembre, por el que se establece el currículo de la Educación Primaria en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (CARM), en su artículo 25 dedicado a la propuesta curricular, en el apartado 'f' relativo a las actividades complementarias, dice: «Se consideran actividades complementarias las planificadas por los maestros que utilicen espacios o recursos diferentes al resto de actividades ordinarias del área, aunque precisen tiempo adicional del horario no lectivo para su realización. Serán evaluables a efectos académicos y obligatorias, tanto para los maestros, como para los alumnos».

A mayor abundamiento, el Decreto 220/2015, de 2 de septiembre, por el que se establece el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria en la CARM, en su artículo 33, apartado '2e', incide en los mismos términos.

A lo largo de esa entrevista, Fer, además, mintió descaradamente. Afirmó que en la pasada campaña electoral para las elecciones autonómicas y municipales de 2019 ya plantearon la libertad de las familias para elegir centro, que sí figura en el programa electoral, y para decidir también sobre las actividades complementarias, cosa que es falsa. Lean el programa educativo del PP y verán que esa consulta a las familias no figura. Es, sin duda, una imposición posterior de Vox (las Instrucciones para el curso 2019-2020 son de finales de agosto) para condicionar, con ello, su apoyo a los presupuestos de la CARM.

Fer, atrapado sin duda por la habilidad dialéctica de su entrevistadora, siguió a lo largo de esa entrevista echando balones fuera. A preguntas de aquélla sobre si no hay en la Región de Murcia otras prioridades, respondió, de nuevo sin ruborizarse, con cosas alejadas de la temática de la entrevista, aferrándose a mantras como el Trasvase, la financiación autonómica, las infraestructuras, etc. Y echando la culpa de todo a Pedro Sánchez, acostumbrado, según él, a negociar incluso la ruptura de la unidad de España, afirmó: «Pero la libertad de los padres y madres es innegociable».

En el fondo, lo que ocurre es que la derecha española y la ultraderecha que le está empujando (y Murcia no tiene por qué ser una excepción, sino todo lo contrario) profesan lo que el sociólogo norteamericano Erich Fromm definió como miedo a la libertad, en una obra de igual título de 1941. Aunque, por la fecha, el texto hacía alusión al nazismo que estaba destrozando en aquellos momentos media Europa, sus reflexiones pueden encajar en el tema que nos ocupa. Con su concepto de 'libertad negativa', Fromm aludía al comportamiento autoritario con el que los gobernantes tratan de ganar el control sobre los demás para tratar de imponer algún tipo de orden. Comportamiento que viene, las más de las veces, acompañado de la destructividad, es decir, tratar de aniquilar lo que en el fondo no se puede controlar.
Por último, una duda me asalta. Si, como se ha publicado, es ilegal que una norma (las Instrucciones de principio de curso contenidas en el programa electoral del PP) se anteponga a toda una Ley, la LOMCE, ¿eso en la jerga jurídico-política al uso no es prevaricación? Recordemos la primera acepción de prevaricar en el diccionario de la RAE: «Delinquir los empleados públicos dictando o proponiendo, a sabiendas o por ignorancia inexcusable (faltaría añadir, 'por presiones de terceros', como es el caso de Vox), resolución de manifiesta injusticia». Nuestro presidente regional, ese 'chico majo' al decir del expresidente ahora notario en Santa Pola, con su proceder, a sabiendas que está saltándose a la torera nada menos que una Ley de rango estatal, ¿encajaría de lleno en esa definición? Pues eso.

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