18 de diciembre de 2019
18.12.2019
La Opinión de Murcia
De Murcia para el mundo

Reivindicar

17.12.2019 | 22:21
Reivindicar

Los murcianos en el exilio volvemos pasado mañana a casa por Navidad. Obviando las mil y una combinaciones tremendamente contaminantes que hemos de usar hasta llegar a nuestra incomunicada Región (Murcia no es una Comunidad Autónoma a prueba de Gretas), lo cierto es que los que vivimos tan al norte que apenas vemos rayos de sol estamos deseando volver.

El relato de bondades de nuestra tierra parece innecesario a estas alturas: gastronomía, oferta de ocio, temperatura, sol. Escribo estas líneas desde un país europeo que no puede ni soñar con tener en verano los 20ºC con los que usted está leyendo este artículo en Murcia a 18 de diciembre. Papá Noel viene a Murcia en mangas de camisa y si los vertidos lo permitieran se bañaría en el Mar Menor sin ni siquiera notar que no es verano.

La teoría de nuestra Región la convierte en un enclave paradisiaco para cualquiera: quién no querría tener en menos de cien kilómetros cuadrados una sierra que nada tiene que envidiar a las más importantes de España, dos mares, una capital de provincia con todo tipo de servicios y la segunda ciudad más poblada con un puerto industrial reconvertido a zona de ocio de primer nivel. Sol, playa, cultura, comida y bebida. Lo tenemos todo.

Después de estas líneas de orgullo patrio (si Cataluña es nación siendo un Condado, qué no seremos nosotros siendo Reino), pruebe usted a hacer un pequeño ejercicio con algún compañero de trabajo, amigo o familiar que ni sea de aquí ni pase largas temporadas vacacionales en nuestra tierra.

Pruebe usted a preguntar si tiene mayor población Bilbao o Murcia. O peor aún, Córdoba o Murcia. ¿Y Alicante? Algunos dirían que incluso Albacete está más poblada. Pruebe luego a preguntar cuál es el plato típico de Murcia. O qué arroz se come en Cartagena. Pregúntele si Lorca es conocida por algo más que por el terremoto, si el imafronte de nuestra Catedral es barroco, en qué ciudad tenemos un teatro romano o si la industria del mueble tiene cierta implementación en nuestras fronteras.

La pura realidad es que, excepto honrosas excepciones, la imagen que se tiene de nuestra Región fuera de ella es que no existe. No somos atractivos a nivel nacional como destino de fin de semana para los que viven en Madrid o Valencia (quizás tardar cinco horas en tren influya para no querer pasar más tiempo viajando que disfrutando), no somos el enclave prioritario de extranjeros que quieren vivir el Mediterráneo, y ni siquiera somos reconocidos por nuestra inmensa oferta cultural, patrimonial e, incluso, identitaria.

Los murcianos que volvemos a casa por Navidad sabemos que si hay algo mejor que vivir en Murcia es disfrutar de nuestra Región por vacaciones. Vista la incapacidad de nuestra clase política por romper el estereotipo de que somos una Comunidad pobre, sin atractivo ni peso específico deberíamos ser nosotros los que, en la medida de nuestras posibilidades, trasladásemos al mundo que probablemente seamos todo eso, pero pese a ello no nos cambiábamos por nada en el mundo.

Y si quieren saber más, que vengan a comprobarlo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook