06 de diciembre de 2019
06.12.2019
La Opinión de Murcia
La balanza inmóvil

Los parientes

05.12.2019 | 21:06
Los parientes

Ahora que se acerca la navidad, hay que aguantar sí o sí a la parentela, porque ¿quién no tiene un pariente que lo sabe todo y toca la pandereta en Nochebuena? Hasta el Código Penal absuelve en estos casos y aún más si te quedas con su dinero. La sensibilidad del legislador es tal que entiende que se pueda distraer el dinero de una suegra, marchando directamente desde el banco hasta el bolsillo del yerno o de la nuera. No, eso no es robar como alguna noticia dice. Para robar se precisa una de estas dos cosas: violencia e intimidación a las personas o fuerza en las cosas (romper cerraduras, escalar ventanas, etc). Y si no se dan ninguna de estas dos circunstancias, el delito sería otro: hurto. apropiación indebida, insolvencia punible, e incluso en su caso, estafa.

Vistas así las cosas, el Tribunal Supremo acaba de absolver de la cárcel, tres años y ocho meses impuestos a la que fue condenado, a un hombre que retiró dinero de las cuentas de su suegra durante más de tres años. Considera que está exento de responsabilidad criminal por su parentesco y porque vivían juntos. No es porque sea una compensación por sufrimiento o paciencia en la convivencia, sino que el Código Penal así lo contempla en su artículo 268 cuando exime de responsabilidad criminal, aunque sí la tiene civil (aquí, el yerno deberá devolver 434.000 euros), el cónyuge, no separado o divorciado, los ascendientes, descendientes, hermanos, por naturaleza o adopción, los afines del primer grado si viven juntos (es el caso), por todos los delitos contra el patrimonio que se causen mutuamente, siempre que no haya existido violencia o intimidación o abuso de vulnerabilidad de la víctima, ya sea por su condición de discapacitada o simplemente por razón de edad.

Está claro que la suegra ni era discapacitada ni estaba chocheando por los años. O sea, que el yerno le timaba en la administración de los bienes, sacando poco a poco dinero de las cuentas de su madre política, con la que convivía tras la muerte de su esposa. Qué buen corazón el de este yerno, que muerta su mujer se queda a vivir con su suegra, quien, por cierto, también ha fallecido ya, eso sí, apropiándose indebidamente, con uso de parentesco afín de más de 400.000 euros.

La excusa absolutoria entre familiares se extiende a los delitos de hurtos, extorsión, utilización ilegítima de vehículo de motor ajeno, usurpación, apropiación indebida y estafa. La razón de esta idea curiosa del legislador es de política criminal. Se trata de no criminalizar los actos efectuados dentro del grupo familiar, que se encuentra unidos por lazos fuertes de sangre, para evitar una irrupción dentro de ese grupo poco recomendable, que perjudicaría la posible reconciliación familiar y estaría en contra de la filosofía de mínima intervención del Derecho Penal, para desviar la cuestión al Derecho Civil, ha dicho el Tribunal Supremo. Así que ya saben, pueden engañar a sus hermanos en la herencia de los padres, y no irán a la cárcel (tíos y sobrinos no están incluidos); solo les deberá indemnizar civilmente.

Otras veces el parentesco no es eximente, sino atenuante porque el autor del delito está movido por sentimientos de afectividad. Como en algunos delitos de cohecho, hurto, estafa o apropiación indebida. Pero, ojo, no se confíen, que a veces el parentesco lo que hace no es absolver ni atenuar la pena, sino agravarla, como en el homicidio, asesinato, agresión sexual, lesiones, coacciones, amenazas, extorsión o en los supuestos de violencia de género.

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