04 de diciembre de 2019
04.12.2019
Así lo veo

La lenta agonía de Ciudadanos

03.12.2019 | 19:52
La lenta agonía de Ciudadanos

Hace unos días, Ciudadanos elegía, en medio de la disparidad de criterio de algunos de los asistentes, su comisión gestora encaminada a la celebración de la próxima asamblea general, anunciada para el 15 de marzo, de donde saldrá la nueva dirección tras el adiós de su anterior líder, Albert Rivera, y el estrepitoso fracaso electoral del 10 de noviembre, con la dimisión en cascada de algunos de sus más importantes dirigentes, porque la pérdida de 2,5 millones de votos ha trastocado este partido.

Lo que más ha llamado la atención del desarrollo de esta elección es que un partido, que se define como liberal, imponga la votación a mano alzada. A no ser que los que manejan Ciudadanos quisieran asegurarse el resultado final y no estuvieran muy seguros de que con el voto secreto pudieran conseguir sus propósitos, lo que hace pensar que el método elegido, el sufragio a mano alzada, ha buscado asegurarse la disciplina partidista, teniendo en cuenta que con el primero, el votante puede expresarse en libertad, y con el segundo, se encuentra condicionado, por lo que no es libre para expresar su opinión.

Parecen haber olvidado que el voto secreto es un elemento esencial del sistema democrático, pero ya sabemos que en las formaciones políticas hacer público el sentido del voto puede acarrear enfrentarse con el poder, y no todo el mundo está dispuesto a ello. Por miedo, por guardarse las espaldas, porque nunca se sabe qué ocurrirá después, por muchas cosas que no es difícil imaginar, sobre todo en un partido que, extrañamente, incluye en una gestora de dieciséis miembros a diez responsables de la ejecutiva anterior, que los supongo responsables, también, del batacazo electoral cosechado por la ceguera que todos sus integrantes han mostrado sobre lo que el electorado quería de su partido.

Y, desde luego, ese electorado no quería alianzas con Vox, viraje sin complejos hacia la derecha, alejamiento del centro, y cordón sanitario a un partido democrático como el PSOE, que le esta llevando a una lenta agonía.

Es sorprendente que un partido democrático, cuando ha de votar sus órganos, lo haga con mecanismos autoritarios en una clara regresión de lo que entendemos por democracia. Es por esto que hemos de destacar el que tres de los cinco componentes de Ciudadanos por Murcia, Miguel Sánchez, Miguel Garaulet y José Luis Martínez, se negaran a votar la candidatura propuesta para elegir la gestora, al estar en desacuerdo con la fórmula de votación elegida, el voto a mano alzada, expresión de la poca salud democrática del partido y de la poca unión que, en el plano regional, anida en el mismo, porque los otros dos miembros de Ciudadanos en Murcia, Valle Miguélez y Mario Gómez, sí que decidieron votar a mano alzada, por lo que apoyaron a la gestora.

Y es oportuno preguntarse si esta disparidad de criterios, puesta de manifiesto en esta votación (no solo entre los representantes murcianos) no viene a justificar la pérdida de seguidores, no solo en el ámbito nacional, porque hemos de recordar que el partido naranja se ha estrellado claramente en esta Comunidad, donde ha perdido cerca de 100.000 votos, lo que es indicativo de la errática gestión que se ha venido desarrollando en los últimos tiempos, con enfrentamientos soterrados entre sus dirigentes, que inevitablemente son de dominio público y no ayudaron a prestigiar el partido.

Quizás sea el momento de destacar la figura de Miguel Sánchez, aunque solamente sea por la discreción con la que ha llevado su arrinconamiento de la primera fila del partido. Saber callar, o decir lo justo a tiempo, es una gran virtud. Él ha sabido hacerlo, seguramente porque como no ha sido de los que llegaron de aluvión para gozar de las mieles del poder, como fue uno de los fundadores del partido en la Región, no puede evitar tenerle un respeto especial, y lo demuestra con su saber estar. Y ya saben que nada fortalece tanto la autoridad como el silencio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook