22 de noviembre de 2019
22.11.2019
La balanza inmóvil

¿Tan poco respeto merecemos?

21.11.2019 | 19:33
¿Tan poco respeto merecemos?

Si no fuera porque estoy metido en esto de la administración de Justicia, dudaría, supongo que como a mucho de ustedes les sucede, sobre el Estado de Derecho en España. Por un lado, los independentistas, con sus cortes de calles, comunicaciones y carreteras (una vergüenza) constantes. Por otra parte, las críticas, dicen que pacíficas (que se lo pregunten a los camioneros y a los viajeros) a una sentencia que ni han leído siquiera. Y, por si fuera poco, viene Europa y no colabora en nada a la credibilidad de la Justicia en España.

Aquellos países que han recibido la petición española de extradición para detener y poner a disposición de nuestra Justicia a los que han huido y deben ser juzgados en España por delitos presuntamente cometidos (aunque después de la sentencia por sedición, ya es menos presunto) en España, aún no han hecho nada al respecto; es una falta de respeto como mínimo, y una desconfianza hacia la Justicia española como máximo. Oigan, que ustedes no tienen que juzgar nada, solo cumplir la petición de extradición de un país de la UE, y si no dígannos a la cara que no nos consideran merecedores de estar en esa Unión, y nosotros ya decidiremos, con más seriedad y criterio por supuesto que Gran Bretaña, si queremos o no pertenecer a un sitio donde, en su caso, ni se nos respeta ni se nos quiere.

Pero no solo están dilatando con exceso esa extradición, sino que además el abogado de la UE (parecido al fiscal en España) ahora se descuelga con que Junqueras debió ser inscrito como eurodiputado. Lo que no solo deja con el trasero al aire a España, sino que además puede condicionar las actuaciones de países extranjeros en relación a los fugados Puigdemont y Comín, pues tendrían que pedir permiso al Parlamento Europeo para su detención, si es que el TJUE hace caso a su abogado.

El abogado general opina que Junqueras es eurodiputado por el solo hecho de haber sido elegido el 28 de mayo en los comicios europeos. Oiga, que no, que en España es precisa la toma de posesión para consolidar los derechos de un cargo.

Otra sabiduría europea, y esta vez sí que lo es, lástima que no afecta a España, sino a Hungría. Un trabajador de recursos humanos de un banco, a la vez diseñó una web sobre la práctica de esos recursos. El banco lo despide por vulnerar la confidencialidad y porque interfería con su página en sus intereses comerciales. El Tribunal Supremo húngaro dio la razón al banco. Acude el trabajador a su Tribunal Constitucional, por su derecho a la libertad de expresión, y tampoco le hacen caso, por no afectar al interés público. Por fin, el TEDH lo escuchó y dijo que sí existió vulneración del derecho de expresión, al faltar un equilibrio justo de los derechos de ambos litigantes (la verdad es que no lo entiendo muy bien).

Pero no todo va a ser negativo para España, pues el Greco (no Doménico, sino el grupo de Estados contra la corrupción) ha dicho que nuestro país va mejorando en su lucha contra la misma, siendo globalmente satisfactoria. Hemos sido aplicados, pero... falta aún una correcta supervisión y rendición de cuentas, una protección mejor de los denunciantes y las formas de nombrar a los vocales del Consejo General del Poder Judicial y a altos cargos judiciales deja mucho que desear.

El informe de Estrasburgo pide más atención al peligro que suponen las puertas giratorias para esos altos cargos. Sin embargo, puntualizan que ello no significa que se ponga en tela de juicio la independencia de los jueces. Me quedo con esto último.

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