07 de noviembre de 2019
07.11.2019
De un grano de arena

La fiesta en paz

07.11.2019 | 04:00
La fiesta en paz

El 16 de octubre de 1976, el grupo musical Jarcha ponía a la venta, superada la prohibición inicial de la censura, la canción que se identificó como el himno de la Transición española: Libertad sin ira.
Remontado el modelo de sociedad vigente en aquellos años, una de las estrofas de la letra viene a decir que lo que quiere la gente es tener la fiesta en paz.

Hila esto conque este domingo no faltará entre los políticos el recurrir al tópico de 'la fiesta de la democracia' cuando valoran la jornada electoral.
Yo añadiría que en paz. Significará que los radicales independentistas catalanes no habrán saboteado colegios electorales y amedrentado con sus insultos y sus empujones a los ciudadanos que apoyen lo diferente a lo suyo.

¿Pero es que el voto no es secreto? Lo es en núcleos urbanos donde existen decenas o centenares de urnas y colegios. Pero ¿qué pasa en los pueblos de Cataluña donde todos se conocen y saben quién vota qué? Será ahí donde más necesaria se haga la presencia de Mossos y Guardia Civil para garantizar el libre ejercicio del sufragio

Volviendo a Jarcha, es la ira de los totalitarios la que recorta libertades e impone la ley del silencio para los discrepantes. Y crece con la tibieza de la respuesta de quien debe garantizar los derechos de los demás.

Lo vimos esta semana cuando invitados a la entrega de los galardones Princesa de Girona no podían acceder al evento por el fanatismo de unos 4.000 manifestantes.

No se hizo en Girona porque la corporación municipal independentista no cedió el edificio. Se transigió y se marchó a Barcelona donde la familia real vivió dos días encerrada en un recinto fortificado por antidisturbios y acosada por una jauría vociferante.

No salieron de ese complejo que incluye hotel y palacio de congresos. Leo que los reyes y la princesa Leonor han visitado Barcelona. Pero visitar es pasear por las Ramblas, saludar a sus ciudadanos y llevar el aliento de la Jefatura del Estado a quienes se sienten huérfanos de protección frente al acoso nacionalista de los que dicen, como el presidente del Parlament, Roger Torrent, que Cataluña no tiene rey.
La próxima edición de los premios Princesa de Girona, en Girona y en la calle si es menester. Si no hacemos prevalecer el Estado de Derecho nunca tendremos la fiesta en paz.

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