03 de octubre de 2019
03.10.2019
Tribuna Libre

Fui yo, fuimos todos

02.10.2019 | 22:23

Me sorprende y me indigna comprobar como la Fiscalía pide penas altísimas para unos jóvenes murcianos que participaron en las movilizaciones pacificas por el soterramiento del Ave, concretamente en la concentración del 3 de octubre. Penas que pueden truncar sus vidas y las de sus conocidos, creo que no es casualidad que de las miles de personas que ese día nos concentrábamos hayan elegido a cuatro jóvenes con estética antisistema, cabezas de turco con menos recursos para defenderse.

Recuerdo perfectamente el día por el cual los acusan. Ese día como tantos otros los vecinos y vecinas del sur de Murcia se manifestaban para evitar que el AVE llegara en superficie y condenara sus barrios; esa noche se vivieron momentos de tensión cuando la Policía impidió cruzar el paso a nivel y manifestarse, recuerdo como en mi condición de concejal intenté evitar que hubiera cargas poniéndome en medio junto con otras compañeros del Ayuntamiento, apenas se logró que no hubiera cargas hasta las once de la noche cuando repentinamente toda la policía se retiró.

La tensión había aumentado en los días previos dado el irresponsable y excesivo despliegue policial. Si hay que juzgar algo de esos días es el coste para los contribuyentes (cifras conservadoras lo sitúan en 2,2 millones de euros) del despliegue policial y si el delegado del Gobierno, Francisco Bernabé, pudo haber prevaricado utilizando de manera partidista a los servidores públicos, poniendo además a la Policía en una situación complicada frente a sus propios vecinos. El coste de la factura del señor Bernabé es mucho más alto que todos los destrozos juntos.

Ese día hubo en las vías miles de personas, y sin pruebas procesan a cuatro jóvenes sabiendo que tendrían más dificultad de defenderse, ya lo intentaron en otros procesos y multaron a medio barrio, raro es el vecino que no tuvo una carta del señor Bernabé en su buzón. Afortunadamente en algunos casos la justicia sigue su curso y Paco el Carnicero no tuvo que pagar una multa por comer pipas de forma desafiante.

A los vecinos y vecinas de Santiago el Mayor y a la Plataforma pro Soterramiento este municipio les estará siempre agradecido, esta será una ciudad diferente con el soterramiento y habría sido otra con el AVE en superficie que habría excluido a buena parte de la población, fue una movilización modélica y continuada, frente a un poder público que utilizó todas las herramientas asu disposición para evitar la movilización.

Afortunadamente una moción de censura apoyada por distintos grupos progresistas entre ellos y de manera fundamental por Unidas Podemos permitió echar al PP y que gobernara el PSOE; mucho ha cambiado desde entonces con el soterramiento, pero si se mantienen las multas y los procesos judiciales será demasiado poco, la fiscalía en España depende en última instancia del Gobierno de España.

El 3 de octubre estuve toda la tarde y toda la noche en las vías, movilizándome junto con los vecinos y vecinas; si la Policía busca cabezas de turco puede contar conmigo y seguro que con miles de vecinos y vecinas más. Ese día toda la ciudadanía se rebeló contra una acción política violenta y dictatorial ejercida por el señor Bernabé y el Partido Popular.

Por eso si tocan a uno nos tocan a todos. La lucha por el soterramiento no acabará hasta que todos los activistas estén libres.

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