10 de septiembre de 2019
10.09.2019
Nos queda la palabra

De vuelta

10.09.2019 | 04:00

Condenados a sufrir como único cambio el climático, la vida se reinicia en la Región de Murcia tras agostarnos en un largo verano que promete continuar, mezclando la gota gorda con el sudor frío que nos devuelve a la maldita realidad. El azul que nos envolvió frente al Mediterráneo torna en sopa verde, intragable en su composición y deglución. Los libros que nos acompañaron en los días más iluminados protagonizan el inicio de curso en una educación pública cuyo final parece clausurado por el peligro que supone para preservar la desigualdad de oportunidades. La libertad que nos hace volar en el estío, con la mente viajando sin etiquetas y, con permiso de los cuñados, sin temas tabú sobre la mesa retrocede al discurso políticamente correcto cuando no a la censura y a las cavernas. De perfilar las más revolucionarias palabras sobre la arena volvemos a escribir entre líneas para no dar con la cabeza en la tierra. De someter a nuestro cuerpo a las pruebas de esfuerzo físico más vitales, incluyendo los malos vicios, entramos en una burbuja de miedos, suplementos y cremas para no sufrir un sistema sanitario que, cada día más, nos acerca al tanatorio a base de bisturí.

¡Oh vacaciones! O, lo que es lo mismo, ausencia del trabajo regular, en estos tiempos claramente tirando a mal. Ya casi habíamos olvidado el cubículo que nos cosifica hasta convertirnos en una cifra, un número en busca única y exclusivamente de un beneficio de carácter económico. Cuando ya pareciera que habíamos olvidado caras, gestos, voces y coces ahí está nuestra herramienta de trabajo, con o sin clave, que nos retuerce la existencia. ¿Y ustedes me preguntan qué es el síndrome postvacacional mientras miras mi pupila marrón, bien marrón? Quién dijo miedo. Miremos para otro lado, la mejor receta para sobrevivir...

Bienvenidos.

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