25 de agosto de 2019
25.08.2019
Achopijo

Nos vemos en el Rex

25.08.2019 | 04:00
Nos vemos en el Rex

La ciudad de cada uno es distinta. Vamos a los sitios por diferentes rutas y casi siempre tiene que ver con nuestras rutinas en según qué épocas. Nadie ve igual plazas, calles, jardines y edificios. Cada año seguimos descubriendo esquinas, perspectivas y nuevas rutas. La ciudad está viva y cambia con nosotros y sin nosotros.

Uno de los lugares que ha permanecido casi inalterable estas últimas décadas es el Cine Rex, uno de esos lugares ancla, que estará en el top cinco de lugares de quedar en Murcia si hay en algún lugar una estadística tan maravillosa como esa. El Rex es sitio de quedada. Es punto referente. «Nos vemos en el Rex». Hay taxis, está en el cinturón de las tascas, cerca de parkings, catedral, se puede parar dos minutos en coche, hay espacio en la acera€

Su cierre nos deja huérfanos de ir al cine como se iba toda la vida. El cine de lámparas enormes y sala imponente. Cine con magia. Las butacas de arriba fueron siempre mis preferidas, junto a las de la sala B del Salzillo. Cuando he ido al cine en otras ciudades, ir al cine me ha parecido una experiencia conocida y familiar gracias al Rex. En todas hay una sala parecida, como si fuera el estadio de Primera División del cine, de cada ciudad. Porque ir al multicine no es ir al cine. Ir al cine se está perdiendo, desde hace años, no solo porque ahora cierre el Rex.

Los cines del centro de la ciudad empezaron a morir hace tiempo. En el Rex vi Cazafantasmas con el colegio. Aún recuerdo el pasmo con el bicho en la biblioteca€ y recuerdo con especial cariño a la gente disfrazada con los estrenos de Star Wars, y las kilométricas colas rodeando la sala. El acomodador te cortaba la entrada y el primer paso de acceso era gloria. Pisar moqueta, luz acogedora, techo altísimo, olor a palomitas, majestuosidad. Entrar al Rex era entrar a un agujero temporal en el que solo iban a pasar un par de horas fuera de allí. Ir al Rex solo ha sido uno de mis grandes placeres murcianos. Allí, fuera cual fuera la película, entrabas dentro. Y al salir siempre me sentía Ponyboy en el inicio de Rebeldes.

Para cada uno de nosotros, el Rex significa muchas cosas distintas, pero parecidas. Por eso nos ha hecho un roto su cierre. El Rey de los cines cines. Es un símbolo su adiós, que aglutina los recuerdos de las antiguas salas de cine, Coliseum, Teatro Circo, Salzillo, Floridablanca€ Y deja el testigo de cine cine a mis queridos Centrofama, que en su día fueron los nuevos cines de Murcia y hoy se convierten en la referencia del cine de toda la vida en la ciudad.

Y sí, creo que no estaría de más tratar de salvar lo que supone un cine como el Rex, mucho más que una sala de cine al uso. Mantener el formato de lo que ha sido hasta ahora ir al cine debería ser patrimonio cultural, que nuestros hijos puedan sentir aquello mismo y no se pierda la sala de cine de toda la vida, al menos una en cada ciudad. Pase lo que pase€ Nos vemos en el Rex. Vale.

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