24 de agosto de 2019
24.08.2019
El Agostorro

Groenlandia

24.08.2019 | 04:00
Groenlandia

Hemos recordado estos días que los países, o ciertas partes de ellos, se pueden comprar. Con todo incluido: territorio, personas, animales y cosas. Una recalificación de suelo a lo bestia. Trump acaba de hacer una oferta por Groenlandia, pero Dinamarca dice que no la tiene en venta. Esto ha hecho enfadar al presidente de los EE UU con mucha razón, pues para los liberales todo es cuestión de precio. Las cosas, ya se sabe, valen lo que alguien esté dispuesto a pagar por ellas, pero es inconcebible que haya algo que no esté en el mercado.

Esto me ha traído una idea, que ofrezco gratis. Ya que en la Región de Murcia acabamos de estrenar Gobierno liberal ¿por qué no compramos Albacete? No sería tanto para recuperar la demarcación de Javier de Burgos (Murcia dos, Albacete y Murcia), nostalgia baldía, sino para salvar el trasvase. Si nos hacemos con su media docena de pantanos tendríamos agua para todos por un tubo.

Otra idea, esta para el PSOE: Vender Cartagena. Si los socialistas quieren ganar las próximas elecciones autonómicas, lo más práctico sería desprenderse de una ciudad en la que no tienen concejales. Quizá el PP apoyaría la moción, pues así su Gobierno podría quitarse de en medio el marrón de una parte del Mar Menor y ganaría libertad para acusar a los agricultores de la zona de contaminarlo con vertidos ilegales. ¿Quién estaría dispuesto a adquirir Cartagena? Tal vez el empresario cafetero José López. No sería por dinero, pues el PSOE se la quiso regalar hace tan solo un par de meses.

Pero si esta idea no cunde, una operación interesante sería que el alcalde de Murcia, José Ballesta, vendiera a Cartagena la pedanía de Corvera con el aeropuerto dentro. Así se eliminaría el victimismo cartagenero que pretexta que le ha sido arrebatado el de su comarca. ¿Que Cartagena quiere un aeropuerto? Pues ahí va el de Corvera. Es un aeropuerto ruinoso, pero aeropuerto al fin y al cabo.

Más. Si Lorca comprara Pulpí, por fin tendríamos un ministro murciano, aunque sea el de Cultura, y si, otra vez Albacete, compráramos la estación de Los Llanos, podríamos decir con orgullo que el AVE ya llega a Murcia. Merecería la pena echar Orihuela a la cesta de la compra, pues con sus 70.000 habitantes o por ahí contribuiría a que el presidente López Miras eliminara el cansino tic verbal de «trabajamos para el millón y medio de murcianos».

Y ya puestos, si se compran y venden territorios ¿por qué no mercadear también con las siglas de los partidos? Por ejemplo, el PP, para evitar que se le fuguen más votos, se podría comprar Ciudadanos. (Ah, no, perdón, esto ya lo ha hecho).

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