04 de julio de 2019
04.07.2019
La Opinión de Murcia
Así lo llevo

Celia

"Cinco años y medio nos llevamos tú y yo. Tú, Escorpio, y yo, Capricornio; tú, el día, y yo, la noche; tú, la centrada, y yo, la despistada; tú, la racional, y yo, la pasional. Tú, la cabeza de familia aunque sea yo la mayor..."

04.07.2019 | 04:00
Celia

Estoy segura de que todos conocéis algunos hermanos tan diferentes que uno se pregunta cómo han podido salir del mismo vientre o criarse en la misma familia, tan absolutamente distintos que uno se plantea, incluso, que podrían pertenecer a planetas diferentes.

Tal es el caso de nuestras dos protagonistas: Julia y Celia. Julia y Celia son tan dispares, son tan la noche y el día, tan el norte y el sur y, sin embargo, estas dos hermanas tienen tanto amor en común, aman y son amadas con tanta intensidad por las mismas personas que casi podríamos decir que son una sola.

Yo las amo a las dos, pero no estoy tan segura de que ellas lo sepan. Son hijas de mi prima hermana Elisa, una mujer temperamental, dura y frágil a partes iguales, creo yo. Es la hija mediana de mi tía Carmen, la hermana mayor de mi madre. Elisa se llamaba también mi abuela. Tres hijas tuvo mi abuela y tres hijas tiente también su hija Carmen y tres mujeres maravillosas y distintas comparten hogar en casa de mi prima Elisa. Son tres planetas orbitando en el mismo universo, tres mundos que se acompañan y se necesitan.

Pues bien, Celia se gradúa en Biotecnología hoy y su hermana me ha pedido que ponga aquí unas palabras para ella y me lo ha pedido con tanta ilusión y tanto amor que cualquiera se resiste.

Julia me manda a mi whatsapp dos mensajes con las palabras que quiere dedicar a su hermana y me da licencia para modificar cualquier cosa; dice que yo me expreso mejor, pero ¿quién se atrevería a tocar algo que sale directo del corazón?

Querida Celia, lo que vas a leer a continuación no son más que latidos del corazón de tu hermana mayor. Sabes que te quiere, sabes que te queremos. ¡Enhorabuena por tu graduación, enhorabuena por la mujer en la que te has convertido!

«Según la antroponimia Celia significa 'mujer de los cielos' o 'mujer celestial', pero para mí, tú, Celia, eres 'la constancia personificada'. Dicen que las mujeres que llevan tu nombre destacan por su alegría y energía, que llenan de vida a todas las personas con las que conviven y que el rasgo principal de su personalidad es su seguridad aunque para mantener dicha seguridad, necesitan tener cerca a sus seres queridos y contar con su apoyo».

«En casa te llamamos 'La Celika', como sabes y, como sabes, no suelo dedicarte muchas palabras bonitas: bueno, la verdad es que no te regalo los oídos nunca, pero permíteme que haga una excepción porque hoy la ocasión lo merece».

«Después de cuatro largos años al fin te gradúas. Estos cuatro años he sido testigo de tu lucha, tu trabajo, tu dedicación, tu esfuerzo, tu sacrificio y tu especial entusiasmo».

«Celika, eres mi ejemplo a seguir y gracias a ti ahora sé que todo esfuerzo tiene al final su esperada recompensa.

Hermanita, toda la familia está, estamos, orgullosa de ti y no sabes cuánto. No sé si hoy, en tu graduación, podremos sobrevivir a tanta emoción».

«Cinco años y medio nos llevamos tú y yo. Tú, Escorpio, y yo, Capricornio. Tú, el día, y yo, la noche; tú, la centrada, y yo, la despistada; tú, la racional, y yo, la pasional. Tú, la cabeza de familia aunque sea yo la mayor».

«Gracias por ser la formal de la casa, por ayudarnos a todos, por hacer esas comidicas tan ricas, por esas peleillas que a veces las dos necesitamos, por tus toques de humor, por ser la más cuerda de la casa. Gracias, hermanica, por esos abrazos que solo tú sabes dar con esas pequeñas palmaditas en la espalda, esas que me has regalado cuando me he encontrado en mi peor momento, y mil gracias por cantar conmigo en el coche esas canciones que tanto nos gustan; gracias por esos valores tan tuyos, gracias por prestarme... bueno, gracias por dejarme quitarte dinerillo; gracias, hermanita, por cogerme la ropa sin permiso, por hacer de taxista cada vez que te lo he pedido; gracias y mil gracias por cuidarnos y ser la mejor hermana que cualquiera pudiera tener».

«Yo veo ese gran corazón que escondes dentro de tu fría coraza. Gracias por mimar hasta su último aliento a nuestro angelito, el abuelito Pepe. Me lo imagino hoy formando una fiesta allí arriba con su cervecica fresquita mientras juega al dominó. Quiero que sepas que, desde dónde esté, te mira, te admira y está infinitamente orgulloso, como yo de ti».

«Celika, hoy es tu día, tu día, hoy acaba una parte de la aventura, te gradúas y cierras una etapa que abre otra llena de alegrías y éxitos varios, lo sé. Te lo mereces, mereces todo lo mejor que la vida te pueda dar».
«Tu hermana, que aunque te lo diga poco, te quiere como a nadie».

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