24 de junio de 2019
24.06.2019
Murcia D. F.

Bolsas de basura para Ciudadanos

"Todo bien picadito para la llegada de los cuatro concejales de Cs que aún se denominan regeneradores aunque sigan siendo la muleta del PP"

24.06.2019 | 04:00
Bolsas de basura para Ciudadanos

Los concejales de la formación naranja han desembarcado ya en sus despachos municipales, que han sido pulcramente deshollinados. Todo ha sido preparado con esmero para la coalición con las trituradoras de expedientes funcionando durante 15 días

La fiesta no estuvo en la Glorieta el día de la toma de posesión de los concejales de Murcia pese a que algunos intuyeran que se pudo haber descorchado champán entre las filas populares al saberse de nuevo Gobierno con el apoyo de Ciudadanos. Tampoco se celebró en la segunda planta de la Casa Consistorial murciana o palacio ribereño, donde los naranjas tienen la sede de su grupo municipal siempre presidida por una foto gigante de su líder supremo, Albert Rivera, al entrar por primera vez, y con mando en plaza, en el equipo del alcalde José Ballesta.

Ni mucho menos. La parranda hay que situarla en los distintos despachos donde se pusieron a funcionar las trituradoras a todo lo que da la máquina y fecharla hasta quince días antes del acto de entronización de la nueva corporación. Todo bien picadito para la llegada de los cuatro concejales de Cs que aún se denominan regeneradores aunque sigan siendo la muleta del PP, que lleva gobernando en la ciudad de Murcia 24 años. Confeti del bueno, nada del que venden en 'el chino' o en Megumi, la tienda de disfraces por excelencia.

Papelillos hechos a base de expedientes de aquí y de allá, con nombres propios y asuntos que no pueden trascender al siguiente mandato y que, sin duda, no pueden esperar al nuevo Gobierno por si acaso no era del color que ha teñido esta ciudad durante cinco legislaturas. Más vale prevenir que curar, pensarían los burócratas de los servicios municipales cuando estaban introduciendo los tomos a la trituradora. Tras el gran trabajo realizado, lógicamente hay que meter todo el 'confeti' en las preceptivas bolsas de basura para que vayan a parar al contenedor correspondiente porque en la Administración local 'nadie es marrano'.

El 'confeti' triturado ya no está evidentemente en las dependencias públicas, que fueron pulcramente limpiadas para el desembarco de los cuatro concejales de Ciudadanos que han pensado que van a meter en vereda al PP, que no les ha dado todas las competencias que pedían. Es más, los negociadores populares mutilaron la propuesta de los naranja a su antojo, sin hacer concesiones ante las amenazas de Mario Gómez, líder municipal de Cs y ahora primer teniente de alcalde y concejal de Fomento, de irse al otro lado. Es decir, al bando del PSOE, que sí estaba dispuesto a darle más responsabilidades de gobierno.

Gómez tiene que hacerse valer y sigue apostando por ser 'el aliento en la nuca de los populares', pero con lo visto hasta ahora se demuestra que el PP no le tiene miedo. Le ha mermado competencias con respecto al todopoderoso Roque Ortiz, que dimitió a mitad de la legislatura pasada, y ha dejado en manos de Rebeca Pérez, la mujer fuerte del alcalde, la contrata más cuantiosa del Ayuntamiento y el transporte, un asunto que será crucial en los próximos cuatro años. En las filas populares ya están frotándose las manos al haberse desprendido del farragoso servicio de Contratación, que ha recaído en el primer teniente de alcalde, a quien auguran un incansable trabajo al frente de ese departamento que le dejará exhausto y entretenido para luchar en otras canchas en las que el PP tiene más habilidades.

En resumen, esa competencia es un dardo envenenado para quemar al líder naranja que se sentó por primera vez el pasado viernes junto a los que serán sus compañeros de viaje en la junta de gobierno que inauguró el mandato y en la que comparte mesa con ediles populares con los que ha tenido más de un encontronazo. Y para más inri ha sido exiliado al edificio denominado el 'barco' pese a que él preferiría estar en el edificio Moneo, más cerca de Ballesta. Si sigue el ninguneo siempre puede recurrir a Miguel Garaulet, el diputado nacional de Cs y negociador naranja, que tiene grandes amigos en las filas populares, sobre todo, uno que le ha hecho favores. Por nadie pase.

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