16 de junio de 2019
16.06.2019
La Feliz Gobernación

Puerto Miami

16.06.2019 | 09:19
Puerto Miami

¿De dónde saca PAS para tanto como destaca? ¿Es tan fácil establecer un hogar, con empleo para la esposa, y una oficina de negocios en una de las ciudades más caras del mundo? ¿Y hacer constantes viajes desde allí a España y a otros países?

El fotógrafo aficionado que 'pilló' el Día de la Región a Fernando López Miras y a Pedro Antonio Sánchez (PAS) compartiendo unas cervezas en un popular bar de Puerto Lumbreras se desempeña por la localidad con una mochila en la que puede leerse el título de una popular serie de televisión: «Corrupción en Miami». Para algunos pasa por ser un friki, pero no debe serlo tanto cuando supo donde debía enviar la foto, él personalmente o por indicación de otros: a Onda Cero. La foto no es anecdótica; es, lo sepa su autor o no, un mensaje a Ciudadanos mediante el que le advierte de lo que hay, aunque Ciudadanos, en su pasión por el PP, se muestre ciego y sordo. El fotógrafo estaba allí, y los protagonistas de la imagen percibieron el peligro, de tal forma que fueron retratados tratando de escaquearse: de pie y en fuga. ¿Por qué se levantaron de la mesa y salieron despavoridos, tal y como refleja el flash? ¿Estaban haciendo algo impropio? La imagen reproduce que el presidente de la Comunidad, en plena fase de negociación con Ciudadanos (que en para esta ocasión predica la regeneración política ya en tono muy desgastado), sigue entrevistándose con su antecesor y nominador, imputado en tres casos de supuesta corrupción tras haberse liberado de otros cuantos (Púnica, Pasarelas...) por cuestiones formales antes de juicio.

Pero el fotógrafo espontáneo no estaba en Granada, en Formentera o en Madrid, pongamos por caso, cuando López Miras se entrevistaba más reservadamente con su mentor. Ni tampoco cuando Pedro Antonio Sánchez recibía en Madrid, en Murcia e incluso en Miami, donde ha establecido su residencia, al director general de Patrimonio de la Comunidad, al director del Instituto de Crédito y Finanzas de la Comunidad (ICREF), al consejero responsable del Instituto de Fomento (elevado a diputado regional para salvarlo preventivamente de una posible quema electoral), al consejero de Presidencia del Gobierno de López Miras (y del suyo, con anterioridad, un abogado casi particular del círculo de mando del Colegio, puesto al frente de los Servicios Jurídicos de la Comunidad), al director de la Autoridad Portuaria de Cartagena antes de que lo resguardaran en las listas electorales del PP mientras le reservaban el puesto por si sonaba la flauta de la continuidad en el poder, que sonará y volverá... Y a algunos principales más, piezas, como las anteriores, fundamentales del entramado administrativo de la Comunidad que seguirían al servicio de PAS, aparentemente extraditado, pero en permanente contacto con los que parten el bacalao de los contratos públicos y del día a día de la Administración regional.

Prosperidad inmediata. ¿De dónde saca PAS para tanto como destaca? ¿Es tan fácil establecer un hogar, con empleo para la esposa, y una oficina de negocios en una de las ciudades más caras del mundo? ¿Y hacer constantes viajes desde allí a España y a otros países? ¿O invitar a familiares y amigos del propio Puerto Lumbreras a visitar Florida, según presumen los beneficiados con transporte y estancia? ¿Qué quieren decir en su entorno más íntimo quienes aseguran que «Pedro Antonio ha hecho bien en dejar la política, porque ahora gana mucho más dinero?». ¿Cómo, de la noche a la mañana, se puede uno incorporar con tanto éxito al mundo de los negocios internacionales, mediante una empresa radicada fiscalmente en Puerto Lumbreras y con domicilio personal en Miami cuando toda la trayectoria 'profesional' y vital del protagonista ha estado ligada a la actividad política, sin la más mínima experiencia, aparentemente, en la gestión empresarial?

En este contexto, cabe una legítima nueva pregunta: ¿no estaremos contemplando el caso de quien ejerce influencias discretas en el campo político para provecho de su ejercicio de intermediación en el mundo de los negocios? No sería el primer caso ni el último. A la vista de que dejó en el cargo que debió abandonar por sus imputaciones judiciales a un político, López Miras, que por encima de otros valores más consistentes aparecía como extraordinariamente leal a su persona hasta el extremo de que lo proclamó de manera espontánea en el mismo momento de su designación, y de las permanente relaciones que mantienen ambos y con otros miembros del estamento político-administrativo por aquél conformado y mantenido por su sucesor, el campo de la suposición no es gratuito. Sobre todo si se tiene en cuenta el antecedente de casos judiciales como el del Auditorio de Puerto Lumbreras, en el que la investigación de la Fiscalía ofrece evidencias de la supuesta particular predisposición de PAS a la ingeniería financiera.

Es obvio que, del mismo modo que el caso Púnica advirtió a PAS de que en adelante tendría que ser más prudente con los mensajes telefónicos y las autorizaciones al algoritmo de la ubicación, también cabe suponer que no habrá rastreo posible que establezca relaciones contractuales del expresidente con la Administración que tuvo que abandonar. Pero esto no anula la evidencia de que su empresa debe tener una espontánea actividad próspera, a juzgar por un modelo de vida tan expansivo, que debe incluir la amortización de los elevados costes que conllevan los acreditados abogados penalistas que ejercen su defensa. A no ser que de estos asuntos se encargue el partido, directa o indirectamente, o se produzcan con algún tipo de ingeniería contable, tal como sugirió uno de los miembros del Consejo de la Transparencia durante la última reunión oficial de ese organismo. López Miras aseguró a renglón seguido de aquella información que denunciaría ante los tribunales a quien asegurara que la Comunidad ha abonado ese tipo de gastos, pero al día de hoy no ha tomado medidas contra la persona que afirmó 'haber visto los papeles' durante el desarrollo de la reunión del dicho Consejo, y el presidente en funciones sabe muy bien quién fue, pues le deben haber informado al respecto los representantes de su Gobierno en aquella sesión oficial. Es curioso que no quiera denunciar a quien lo dijo, sino a quien repita lo que se dijo, que es una forma de amenazar a quien pretenda interrogarle al respecto, pero quien lo dijo no se ha desdicho. ¿Por qué no lo denuncia?

Ambulancias. Sin necesaria conexión con lo anterior, la posibilidad de que en el último tramo de la anterior legislatura se produjeran iniciativas de grandes contratos que podrían dejar extraños beneficios colaterales no constituye un prejuicio exagerado ni pertenece al mundo de la abstracción. Veamos el 'caso ambulancias', un concurso de más de trescientos millones de euros que en vez de recaer en profesionales del sector lo gana un conjunto de empresas lideradas por una promotora urbanística cuya actividad se vino concentrando durante los años previos a la crisis e incluso tras ellos en obras y servicios públicos municipales. El concurso ha sido suspendido preventivamente tras el fallo por denuncias externas que los técnicos del SMS (dirigido por Miguel Ángel Miralles y factutom de la dirección popular, también 'salvado' en la candidatura autonómica por si el PP no continuaba en el poder) han admitido con la observación de 'posibles irregularidades'. Piénsese que una simple desviación del 1% (sin alcanzar la tarifa catalana) de trescientos millones daría a cualquiera para vivir varias vidas.

Alguien podría preguntarse por qué el Gobierno, que bien podría haber prorrogado el contrato con las actuales operadoras de ambulancias imponiéndoles las lógicas adaptaciones, lanza un concurso publico que finalmente es ganado por una empresa constructora sin la más mínima experiencia en el sector y con una histórica lista de contrataciones con las Administraciones populares. ¿Cabe pensar que antes de la publicación de estas ofertas hay empresas que tienen conocimiento de ellas y durante el periodo previo disponen de tiempo para elaborar un ventajoso pliego que no pueda ser tumbado en la mesa de contratación? Tal vez, derivada de una suposición tan legítima, se hayan producido las 'irregularidades' detectadas que han llevado a la suspensión cautelar de la adjudicación.

El lorquinísimo presidente López Miras no ha sufrido por el hecho de que el Área de Salud de Lorca pierda siete ambulancias en este concurso y obligue al cierre de la veterana y eficaz Ambulorca, aunque tranquilice a sus trabajadores, que deberían ser subsumidos por la nueva adjudicataria. Claro que sí: la nueva adjudicataria no dispone de equipos, pues se dedica básicamente al sector del ladrillo o las basuras. Mientras tanto, de manera clandestina (lástima que haya que acudir al Boletín Oficial) se pone en marcha otro concurso, el de la televisión autonómica, y hemos de deducir que esto es así para concederla a otros amiguetes.

Menos mal que está Cs. A este contexto tan resbaladizo de compadreo con amistades peligrosas de un presidente dependiente que huye de fotografías que debe considerar él mismo comprometedoras, se une el resultado de una gestión que ha disparado la deuda hasta niveles estratosféricos, que ha puesto el déficit en un punto de insostenibilidad mientras se predica la bajada de impuestos, y donde hasta la CROEM, en su último boletín, emplea, tal vez por primera vez en su historia, los términos 'desigualdad' y 'pobreza' como conceptos perceptibles en la situación económica regional. Menos mal que ahí está Ciudadanos, el Partido Regenerador, para pactar con este enfangado y decadente conglomerado político, darle más cuerda y permitir que consolide lo que hasta ahora no le haya dado tiempo a ajustar. Estamos salvados.

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