08 de junio de 2019
08.06.2019
La Opinión de Murcia

¿Y tú qué haces para cuidar la vida?

08.06.2019 | 14:34
¿Y tú qué haces para cuidar la vida?

Si algo es seguro es que la vida no tiene ideología, espero que, en esa defensa legítima de sus vidas, los/as jóvenes estudiantes sepan dejar a un lado formas de pensar que ocasionan divisiones imaginarias, cuando lo que está en juego es su supervivencia y sepan de verdad construir un pensamiento práctico que conduzca a conseguir ese objetivo dirigido a la supervivencia

En los años 70 eran pocos los expertos que se pronunciaban respecto a lo que fue llamado el cambio climático, eran considerados como exóticos por la comunidad científica, en nuestros días, por las evidencias, los exóticos son las/os científicas y científicos que lo niegan.

Sin embargo y a pesar de estas evidencias, no hemos hecho nada o casi nada para paliar sus efectos, más allá de acciones que están dentro de estrategias complejas dirigidas a continuar haciendo lo mismo y que nos han traído hasta esta situación que, según numerosos/as miembros de la comunidad científica, nos conducirá en un periodo de tiempo breve, en términos civilizatorios, al colapso, debido al agotamiento de los recursos y al cambio climático.

Por otra parte, nos encontramos en esa etapa de la vida en la Tierra, a la que se ha llamado antropoceno, para designar a la humanidad en su conjunto como el principal actor del cambio geológico y climático, creo que, en una designación injusta, pues no es la humanidad, sino la civilización occidental, somos nosotros, la gente de occidente, el principal agente de cambio.

Es occidente y sus modos de vida, quien a través de sus formas de producir energía, de explotación de recursos naturales y sus hábitos de consumo, cada vez más voraces, ha ocasionado un daño continuado al planeta de tal envergadura que al parecer, dicen los expertos, ya no tiene solución, hemos dañado nuestro ecosistema, convertido el planeta Tierra, nuestro hogar, en un lugar que pronto será inhabitable, poniendo en peligro nuestras formas de vida e incluso la vida misma de las generaciones futuras, que han nacido dentro de un sistema mundial depredador, que se basa en la falacia del crecimiento infinito en un planeta con recursos finitos.

«Somos sabios, por tener a la naturaleza como la mejor guía y por obedecerla como a un dios». Cicerón, M. T. (2005) Sobre la vejez. (bilingüe). Trad. Delicado, Rosario. Ed. Tal-Vez. Pag. 6.

A pesar de las advertencias continuadas de la comunidad científica, no solo no hemos hecho nada, sino que además desde los años 80 del siglo XX hemos acelerado el ritmo de depredación hasta niveles que nunca ninguna otra civilización anterior a la nuestra ni ninguna otra especie ha alcanzado, poniendo en peligro la vida.

Pues bien, ante la falta manifiesta de respuesta a esta situación, vienen las/os jóvenes estudiantes a decirnos ¡basta! En un movimiento, el Friday for Future (FFF) que a cada momento que pasa alza su grito con más claridad.

Están pensando, están hablando, están gritando, están encendidas y encendidos y están movilizándose por su futuro, más les vale que lo hagan, pues es un futuro que no se refiere ya al concepto de 'labrarse un porvenir', como nuestros mayores nos aconsejaban a los que pertenecemos a generaciones anteriores, hoy en día la situación ha cambiado, la lucha de los chicos y de las chicas jóvenes estudiantes por el futuro es ahora una lucha por la vida en el sentido más radical, nos referimos a la pura supervivencia de las personas y de las especies.

Este es el sentido que las/os jóvenes estudiantes le otorgan al movimiento en crecimiento exponencial en todo el mundo occidental, iniciado hace unos meses por Greta Thunberg, el Friday for future, es viernes por la vida ¿Quién no está de acuerdo con esta lucha?

Por otra parte, si algo es seguro es que la vida no tiene ideología, espero que, en esa defensa legítima de sus vidas, los/as jóvenes estudiantes sepan dejar a un lado formas de pensar que ocasionan divisiones imaginarias, cuando lo que está en juego es su supervivencia y sepan de verdad construir un pensamiento práctico que conduzca a conseguir ese objetivo dirigido a la supervivencia y eso solo es posible si están todas y todos juntos/as.

Este ¡todos juntos! más allá de ideologías imaginadas es, a mi parecer, una de las claves más importantes para conseguir sobrevivir a la actividad depredadora de este moderno sistema mundial y a la pasividad de las acomodadas y dormidas generaciones de sus madres y de sus padres, entre las que me incluyo, cuyas aptitudes contribuyen considerablemente a mantener el status quo, pues han abandonado cualquier esfuerzo por dirigir sus vidas colectivas hacia un lugar mejor.

« ¿Podrías decirme qué camino he de seguir para salir de aquí?», preguntó Alicia. «Depende mucho del sitio adónde quieras ir», contestó el Gato. «Me da casi igual dónde», dijo Alicia. «Entonces no importa qué camino sigas», dijo el Gato. Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas.

Con el movimiento FFF estamos ante el grito, cada vez más claro, eso espero, de las/os jóvenes estudiantes de todo el mundo juntas/os en el FFF que pretende producir un cambio de rumbo, pues, al igual que las generaciones anteriores, no nos engañemos, saben muy bien a dónde estamos dirigiendo nuestros pasos y contemplan el lugar de destino en forma de catástrofe inminente, como el final de la vida en el planeta, pero aun son jóvenes y son estudiantes, aun no pueden hacerlo solos, es por esto, que se movilizan y desde una voz colectiva nos preguntan ¿y tu qué haces para cuidar la vida?

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