24 de mayo de 2019
24.05.2019
Panel de control

Cambiar la resignación por la esperanza

Nuestra comunidad, sus pueblos y ciudades, solo podrán adelantar por la izquierda

24.05.2019 | 04:00

Lo tenemos que lograr llevando al Parlamento un proyecto político que no defrauda, que no titubea en la defensa de sus propuestas políticas, que no se rinde, que atraviesa el desierto con la fortaleza de sus razones y de sus gentes, y que siempre está porque siempre ha estado.

El próximo día 26 de mayo la ciudadanía de la Región de Murcia tiene la oportunidad de llenar las urnas de votos de esperanza, de cambio. Votos que nos permitan avanzar en la senda de una nueva región más solidaria, más justa, más cohesionada, más feminista y respetuosa con el medioambiente. En ese proceso es fundamental la presencia en el Parlamento de la candidatura de Cambiar la Región de Murcia, compuesta por la unión de Izquierda Unida con Anticapitalistas e independientes.

Las gentes que conformamos esta lista tenemos una larga trayectoria de defensa de derechos humanos esenciales como la educación, la salud, la vivienda o un trabajo digno. En nuestro recuerdo está la imagen de nuestro compañero José Antonio Pujante y todas las camisetas que vistió en la Asamblea Regional mientras defendía diferentes causas de colectivos sociales y asociaciones ciudadanas, de las que hizo de altavoz en las instituciones.

Tras un cuarto de siglo de políticas ultraliberales lastradas por la corrupción, por un modelo productivo miope, por los recortes, la privatización de los servicios públicos, la socialización de las pérdidas ocasionadas por las aventuras económicas de los amigos de la derecha: autopistas, aeropuertos, desaladoras, convenios urbanísticos, etc., la Región de Murcia ha quedado a la cola de las autonomías españolas en todos los indicadores que miden la calidad de vida de la ciudadanía.

La crisis económica, política, institucional, ambiental, urbanística, cultural y social que hemos afrontado como región en los últimos años se ha saldado con resultados devastadores. En el ámbito socioeconómico los trabajadores y las trabajadoras pierden y se agranda la brecha de la desigualdad haciendo una región más injusta, donde la pobreza alcanza picos estadísticos desconocidos desde hacía lustros. Las crisis ambientales las va ganando la barbarie, sea en el Mar Menor, en Cabo Cope-Calnegre, en materia de cambio climático o en la calidad del aire que respiramos.

En el ámbito cultural las instituciones solo financian puro tipismo murciano sin abrirse a los creadores de la región y seguimos mandando al exilio económico de Europa a los y las jóvenes más formados de nuestra historia ante la falta de alternativas que ofrece un modelo productivo ineficiente y caduco.

Con ese panorama, no es que sea necesario Cambiar la Región de Murcia, es que es imprescindible; y estamos convencidos/as de que de nuestro retorno a la Asamblea dependerá en muy buena medida que ese cambio sea una realidad.

La derecha murciana es hoy en día una jaula de grillos ingobernable de tres colores. Nuestra comunidad, sus pueblos y ciudades, solo podrán adelantar por la izquierda. Lo tenemos que lograr llevando al Parlamento un proyecto político que no defrauda, que no titubea en la defensa de sus propuestas políticas, que no se rinde, que atraviesa el desierto con la fortaleza de sus razones y de sus gentes, y que siempre está porque siempre ha estado.

Porque formamos parte de esa ciudadanía que lucha; porque sentimos el frío, el dolor, la rabia con las familias que son expulsadas de sus casas; porque caminamos hasta que nos sangran los pies pidiendo pan, techo y dignidad. Porque entramos al tajo junto con los trabajadores y trabajadoras que son esclavizadas; porque nuestros corazones laten a la vez para lograr un cambio en nuestra región y porque necesitamos llevar todas vuestras voces al Parlamento.

Cambiar la Región de Murcia es el voto útil este domingo.

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