10 de mayo de 2019
10.05.2019
La balanza inmóvil

Europa y Madrid

09.05.2019 | 17:19
Europa y Madrid

Ahora que está de moda votar mes sí, mes también, nos toca decidir a quiénes queremos para nuestras Comunidades, Ayuntamientos y Europa.

Decía el otro día un tertuliano que no le parecía mal el que se suprimieran las autonomías, a lo que otro de inmediato le dijo que eso era una barbaridad. Y yo pensé, claro, todo depende del color del cristal con que se mire. Si es de espejo es una cosa y si es trasparente otra. Y sobre todo si tienes tradición histórica, vocación autonómica o quieres antes o después la independencia. E incluso, si valoras lo que nos cuestan las autonomías, desde el punto de vista económico. En fin, que lo que está claro es que por ahora seguirán las autonomías juntas, pero no revueltas, porque las habrá de primera, segunda, tercera división y de regional, en tanto que otras seguirán reivindicando su total autonomía de todas las demás.

Y en este sentido me ha parecido muy curiosa la petición de Puigdemont para presentarse a las elecciones europeas. El asunto era que los huidos Carles Puigdemont, Clara Ponsati y Toni Comín querían presentarse como candidatos por Lliure per Europa para las elecciones europeas. Y la Junta Electoral Central los ha excluido de las listas del partido, donde pretendían ir con los números uno, dos y tres, respectivamente. Dice la Junta que es una burla a la ley pretender acudir a unas elecciones a Europa por un partido que radica en España, cuando están huidos de España. Se trata de un fraude de ley que pretende obtener unos beneficios a pesar de ser rebeldes.

Algo que a mí me parece lógico no ha contado con el voto favorable a esa imposibilidad de ser elegidos de todos los miembros de la Junta, sino que el presidente, el vicepresidente y dos vocales más, han votado a favor que se presenten. Sus argumentos son que la Junta no es competente para acordar la expulsión del censo de un ciudadano, y creen que la situación penal de rebeldía no está incluida como causa de inelegibilidad. En mi opinión, aun siendo cierto que expresamente el artículo sexto de la Ley Orgánica 5/1985 de 19 de junio que regula el Régimen Electoral General no recoge esta situación de rebeldía penal (era impensable, imagino, que se diera esa situación), el Derecho y la lógica dejan entrever que si una persona no puede ser juzgada por rebelión por estar fugada no se le deben dar los beneficios que le interesan del país del que se fugado.

Los tres rebeldes durantre año y medio (dos en Bélgica y una en Escocia), ya han señalado con Junts per Catalunya que se les han vulnerado flagrantemente su derecho fundamental al sufragio pasivo, por lo que presentaran ante el Tribunal Supremo, el Constitucional y el de Justicia de la Unión Europea con sede en Luxemburgo, sendos recursos. La razón de tanto interés es, faltaría más, servir al pueblo catalán, pero quizás también evitar que sean arrestados al regresar a España porque gozarían del principio de inmunidad internacional. Y el Supremo les da la razón aunque remite la cuestión al juzgado de lo contencioso-administrativo. Dice que es incompetente para resolver, pero resuelve. Otra vez falla mi lógica. Pero si hay dos papas en Roma, dos reyes en Madrid, dos presidentes en Caracas, la feria de abril en Sevilla es en mayo, y Sálvame es lo más visto en televisión, todo me cuadra.

Pero con lo que no cuentan los tres es que esa inmunidad no entra en vigor hasta que se tome posesión como eurodiputado en la Eurocámara y para eso es requisito previo recoger el acta correspondiente en Madrid, donde serían probablemente arrestados, salvo que también se les autorice a que otra persona recoja la acreditación en su nombre. Veremos si eso pasa y si el Constitucional dice lo contrario del Supremo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook