02 de mayo de 2019
02.05.2019
Así lo llevo

Domingo de cumpleaños

Es su cumpleaños. Hoy recibís gente en casa. Quizá hagáis una pequeña celebración en vuestro porche perfecto, con sus rosales perfectos, su césped perfecto, sus enanitos de jardín, su perro guardián, su fuente sin agua, su música con el volumen exacto para poder charlar...

02.05.2019 | 04:00
Domingo de cumpleaños

Es domingo y además, su cumpleaños, así que imagino que hoy apenas podremos hablar, quizá algún mensaje furtivo por whatsapp o mediante la mensajería privada de alguna red social.

Hoy es domingo y, como cada sábado, domingo, festivo o día en el que ella no trabaja, apenas tendremos contacto, apenas sabré de ti, apenas dejaré de llorar. En días así, si no fuera por mis deberes y obligaciones, si no fuera porque tengo niños y asuntos que atender, no saldría de la cama. Me limitaría a abrazar tu camiseta, hecha un ovillo, a aferrarme a los recuerdos bonitos y a tratar de espantar, como quien espanta moscas cargadas de veneno, esas hirientes ideas que acuden a mi mente y me hacen tambalear.

Hoy es domingo y es su cumpleaños. Hoy recibís gente en casa. Quizá hagáis una pequeña celebración en vuestro porche perfecto, con sus rosales perfectos, su césped perfecto, sus enanitos de jardín, su perro guardián, su fuente sin agua, su música con el volumen perfecto para poder charlar y sus luces que crean ambiente sin molestar.

Hoy es su cumpleaños y ayer fui yo quien te recordó que le comprases un regalo. Le compraste dos. Ambos me gustaron.

Hoy es su cumpleaños y domingo. Hoy no se trabaja. Hoy es un buen día para levantarse tarde y hacer el amor. Yo me he despertado temprano, con dolor de cuello y de cabeza. Ayer lloré bastante y ahora tengo las ojeras más marcadas que de costumbre y el corazón más roto, también.

Son las once y tres minutos y aún no sé nada de ti. Imagino que estaréis con los preparativos. He desayunado copiosamente y me he vuelto a acostar.

En media hora me levantaré a acompañar al niño mientras hace los deberes. Menos mal que los tengo a ellos y no me dejan caer del todo.

Me pongo con mi hijo y sus deberes. Busca información sobre Voltaire, tiene que hacer una ficha en francés. Me gusta todo lo que descubrimos sobre el personaje y a las 12 horas recibo tu primer mensaje. Me dices que me amas y no puedo evitar hacerte llegar mi tristeza, mis temores, mis celos, a pesar de que sé que no quieres saberlo y que a ti también te duele. Lo sé. Lo sabemos.

Te quiero. Nos queremos. Somos tan felices juntos y yo soy tan desgraciada sin ti.

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